Soltera a los 40 – Compartimos historias de singles











“Pesca deportiva” (diversión) versus “premios” (compromiso). ¿Cómo distinguen los hombres el tipo de mujer que se quiere casar o la que sólo quiere divertirse? Seguimos con el capítulo 6 de la serie “Actúa como una dama pero piensa como un hombre” de Steve Harvey. 

casarse o divertirseEn este capítulo se parte del hecho de que los hombres son cazadores por naturaleza y que las mujeres son “la presa”. En este caso, el autor establece la analogía con la pesca. Ellos van al río a pescar. Pero hay algo que habría que contestar: una vez lograda la conquista, ¿qué hacen con nosotras?. O nos tratan como peces que devuelven al agua o victorias que atesoran toda la vida. 

Un pez que vuelve al mar, no tiene reglas ni requisitos. Su frase es “sólo quiero salir y ver adónde nos lleva esto”. No tiene planes para sus relaciones, ni espera nada particular de ellas. Esto para el hombre es como pista libre para tratarnos como les de la gana. 

El premio que se atesora, sin embargo, no se entrega con facilidad, pone reglas y límites. Obtiene respeto por la forma en que se conduce en la vida. Un hombre puede hacer el pino con las orejas delante de ella, y a ella puede que le guste pero eso no le garantiza nada al hombre. Tendrá que trabajarselo más. 

No es el hombre quien determina si te devuelve al mar o se queda contigo, somos nosotras quien lo decidimos en función de cómo actuamos: 

 

Para un hombre, somos un pez para devolver, si: 

  1. Permitimos que nos falten el respeto.
  2. Damos el teléfono de casa, trabajo, móvil,  email a un hombre que tan sólo nos invitó a una copa.
  3. Nos aterroriza hablar con la madre de ese hombre.
  4. No sabemos qué pasará con nuestra vida amorosa en una semana.
  5. No se molesta en presentarnos a sus amigos.
  6. No nos cuidamos y no estamos contentas con nuestra vida.
  7. Le hacemos sentir que hagan lo que hagan nunca será suficiente y no le agradecemos el esfuerzo por conquistarnos.
  8. Estamos siempre al acecho de algo mejor. 

Cómo identificar si un hombre busca premio o hace pesca deportiva: 

  1. Si su conversación es superficial, es deporte. Si se interesa sinceramente por tus necesidades, tu vida, tus deseos, tu futuro… busca un premio.
  2. Si se ríe de tus reglas es pesca deportiva. Si intenta seguir tus reglas, busca premio.
  3. Si te pide el teléfono y tarda más de un día en llamar, está de pesca deportiva. Si te llama de inmediato y demuestra interés, busca un premio.
  4. Si te invita a salir y te deja pagar o paga su parte, está de pesca. Si paga la cuenta, quiere demostrar que es un buen proveedor. Busca premio.
  5. Si os citáis y con frecuencia llega tarde sin avisar, está de pesca. Si es puntual, busca un premio.
  6. Si no conoces a sus amigos, familia, colegas… anda de pesca deportiva. Si te presenta a su gente, busca premio.
  7. Si se le ocurren mil excusas para no conocer a tus amigos, está de pesca deportiva.
  8. Si se espanta con la palabra “hijos”, anda de pesca deportiva.
  9. Si no ha organizado su vida en el aspecto económico y emocional, está de pesca deportiva.
  10. Si trata de convencerte para tener una relación abierta y dice que no le importa si sales con otros hombres, está clarísimamente de pesca deportiva. Si te pide exclusividad, busca un premio. 

En el siguiente capitulo trataremos una de las grandes preguntas: ¿por qué los hombres son infieles? A ver qué nos dice nuestro amigo Steve Harvey

 

Por Arquetipa

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amigos

 

vete de juerga con tu mejor amigo chico, tu eliges la meta y él liga por ti …” le gustas a mi amiga”, “quieres bailar con mi amiga?”

… no falla… los chicos no son tan dificiles como nosotras …. por lo menos para una noche loca 😉

 

Por SolyLuna40



Capítulo 5 serie “Actúa como una dama pero piensa como un hombre”.

 
Este capítulo nos lo deja muy claro desde el principio. Se titula “Lo primero es lo primero: él se quiere acostar contigo”.
 
¿(Alguien tenía alguna duda al respecto?) 😉
 
Hay que tener claro algo: un hombre siempre quiere algo. Siempre. Y cuando se trata de mujeres, necesita averiguar dos cosas:

1) si querrás acostarte con él, o 2) qué debe hacer para acostarse contigo.
 
Esa es su misión en el bar.
Ese es su trabajo en la cafetería de la oficina.
De eso se trata cuando se acerca a ti en el supermercado.
 
Si un hombre te ve y te pregunta cómo estás, ¿por qué será? No viene a enterarse de tus intereses, o a saber de ti o qué te gusta y necesitas. Eso es lo que nosotras hacemos cuando queremos conocer a alguien. Para un hombre es más simple: le encantó lo que vio al otro lado de la habitación y ha cruzado para ver si logra estar contigo. No le importa ni tu personalidad, no lo que haces para ganarte la vida. Nuestras amigas no le interesan, ni si conoces a Jesucristo. Lo único que quiere saber es si podrá acostarse contigo y si habla es para determinar qué tanto debe invertir para obtener lo que quiere.
 
Cuando piensa en invertir no sólo se refiere a dinero, sino también a nuestros valores y condiciones. El hombre necesita saber si nuestro “precio” es demasiado alto, pagable, si nos puede tener a crédito, o para esa misma noche. Si no le presentamos ninguna condición, entenderá que somos gratuitas y que nos puede llevar a la cama con un mínimo esfuerzo. Pero si desde el principio les hacemos entender que tenemos nuestras condiciones, que necesitamos tiempo, respeto y atención, entonces entenderá que somos especiales y que tendrá que trabajar para ganarse el bizcochito. Para algunos hombre el precio a pagar será demasiado alto: ellos buscan sólo pasar un buen rato y no desean “invertir” tiempo y respeto en un compromiso.
 
Esta información es bastante útil, lo reconozco. La próxima vez que alguien se acerque, podremos separar la paja del grano poniendo sobre la mesa nuestras condiciones (que veremos cuales son en otro capítulo) y determinando de forma inmediata si está dispuesto a pagar por aquello que busca. Si somos demasiado caras para él, a por el siguiente!
 
Recordar que estamos viendo cómo piensan los hombres para conseguir establecer una relación comprometida. Si ese no es nuestro deseo, lo tenemos facilísimo!! 🙂

 

 

Por Arquetipa



{07/11/2012}   El Color de las Rosas

las rosas son rojas no serán blancas ni amarillas ni rosadas ni azules mucho menos fueron ni serán negras ¿de qué color es el fuego? ¿los labios del amado? ¿sus ojos cuando le enfadas? no existen los intermedios no pueden existir las medias tintas no permitas que te hagan creer pensar lo contrario la hipocresía es una cortina de humo que droga el entendimiento emborracha el corazón desamparado de quien es manipulado por la gris garra de la mentira embaucadora falaz.

las rosas fueron, son y serán rojas.

 

Por Virginia Woolf



{04/11/2012}   POST-DATING

En este POST os hablaré del tema del DATING. Últimamente, en el Blog podéis encontrar artículos interesantes de compañeras sobre “Manuales del Dating”. En concreto dos: el de Sherry Argov y el de Steve Harvey.

El famoso compendio de Sherry Argov: “Por qué los hombres aman a las cabronas?” parecía potente.  Y es que al final lo que dice tiene su peso. Sherry no es una científica con mil estudios a sus espaldas, ni encuestas en la población, ni tan solo pruebas de laboratorio con ratones macho. Básicamente ha puesto por escrito (y se ha forrado) lo que nos decía nuestra abuelita: nunca debemos resultar“fáciles” si queremos enamorar a un hombre… debe costarle un esfuerzo… y ha de ser él quien nos conquiste ( y no nosotras?..ayyy que retrógrado).  

Me encantó, eso sí, un capítulo donde, dicho sea de paso, Sherry puso su granito de arena en pro del feminismo y la emancipación, al afirmar contundentemente que, en los primeros meses NUNCA se debe cocinar para un hombre! Aunque ¡Dios Mío! Me vinieron en mente todas esas veladas donde, vestida para matar, había querido impresionar al macho con tacones de vértigo y delantal puesto! El tipo se quedaba casi siempre apalancado en la silla con cara de bobo, sino amodorrado en el sofá, mientras yo iba meneando el trasero y sacando: que si la cervecita, el aperitivo, los entrantes, el plato principal superelaborado, el postre maravilloso… Ah, y sin olvidar el café y el chupito…. ni el Dolce Gabbanna podía arreglar ese olor pegajoso de mi pelo grasiento por los fritos, ni la manicura francesa con olor a cebolla …aunque, eso sí, orgullosa de mi hazaña después de un día larguísimo, terminaba a horas intempestivas fregando yo sola como una campeona los platos, ¡y con el aire triunfal de un mataor de toros!
Según la amiga Sherry, si por casualidad, el tipo viene a tu casa, tienes dos opciones: pedir una telepizza  o bien: ¡ofrecer palomitas! ¡Ay que bueno! Y después de leer eso, chicas, hubo un antes y un después en mi vida…. Por suerte, leí a Sherry hace ya tiempo y,  gracias a ella, aunque mis relaciones siguen siendo un desastre, ya no he vuelto a caer más esa búsqueda imposible de la correcta proporción entre la mamma mediterránea y la geisha japonesa, pasando por la pseudointelectual moderna. Aaagh…

Luego, no es que yo tenga nada en contra del hecho de que un hombre  escriba un manual para mujeres, pero el de Steve Harvey …ejem… se las trae…Eso de “Actúa como mujer, piensa como un hombre” en realidad podría perfectamente titularse: “Nena, actúa como mi pu… y lee mis pensamientos” . Es decir, el manual es una descripción, de pe a pa, de las fantasías que tiene este señor, es decir, una paja mental. Ah, y además, el señor en cuestión tiene el mérito de que para escribir este libro ( del que ya hay segunda parte, ¡cuidado!)  parece que ha contado con una base de datos extensísima que comprende… ah si! Seguro que a su parienta estupenda  señora Harvey más hermanos y primos segundos, además de algún que otro amigo y conocido…todo eso probablemente verificado por enorme autoridad en el tema…¡él mismo! Aunque, no penséis, que todo tiene una explicación. ¡El tipo es un profesional reconocido….del humor! Ah, ahora ya estoy más tranquila, Steve, porque eres tú, famoso por tus chistes, quien me aconseja.  ¡Si, si, gracia sí que tiene! Y creo que ríe él antes que nadie cuando comprueba cómo  algunas tontainas como yo pican de vez en cuando, y así él y la señora Harvey van engrasando los engranajes de su relación mientras van engrosando su cuenta bancaria…  ¡Ay Steve, tú sí que te las sabes todas!

Tengo que deciros que, en una tarde lluviosa en un reciente viaje a Nueva York, me vi tentada a entrar en la archiconocida librería Barnes&Noble, en Union Square. Parecía que estaba todo inventado en manuales de relaciones, pero tuve algunas sorpresas. En la cafetería, donde se pueden coger  libros y leer gratis, arrasaba entre las chicas, una tal Jessica Massa que parece que se ha hecho famosa en USA porque ha dado con otro filón de oro en el tema: The Gaggle, que significa Manada.

Os preguntaréis de qué va el tema. ¿El concepto? Muy sencillo. Ahora os pido que os sentéis en la silla para no caer. Si pensabais que todavía os quedaban puntos por estudiar, que no lo conocíais todo del llamado Dating, es decir, las citas con singles, del ligoteo y tal, pues aquí viene esa: Según Jessica el Dating está muerto, porque ya NO estamos en la era del Dating sino del POST-DATING, donde las reglas del dating ni los manuales ya no nos sirven! En el post-dating, ya no hay dating,  es decir, las citas in person tradicionales y sus normas se han esfumado!  Los contactos virtuales y los reales se difuminan y nos sobrepasan, bombardeándonos para al final crearse una especie de enjambres alrededor nuestro de desubicados, llamémosle hombres o  No-Citas. Si os preguntáis qué ocurre y por qué ninguna cita parece ya seria o potencial para una relación “normal”, aquí tenéis la respuesta. Si vuestra vida sentimental es un desastre comparada con algún tipo de idea de cita o relación “normal” heredada del pasado, podéis ya respirar tranquilas, porque lo que creíais “normal” ya es obsoleto: no existe! ¡Podéis tirar los manuales del Dating! ¡¡Bienvenidas al Post-Dating!!

 

Por Remedios A. Malla



et cetera
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