Soltera a los 40 – Compartimos historias de singles











mascarasMuy señores míos… Queridísimos y amantísimos señores míos: Me dirijo a ustedes para preguntarles con fervoroso interés, si han amado alguna vez, sin vuestra máscara del zorro a una mujer; sin reservas; sin medida; sin defensa; sin espíritu de conquista, sin estrategia, sin comparación, sin pensar, sin catalogarla ni como amiga, ni enemiga, ni amante, ni esposa, ni fulana, ni nada más que como mujer…

Si alguna vez se dedicaron simplemente a cabalgar sobre las dunas de arena de las playas de su piel, en toda su extensión; a recorrerla toda, despaciosa y lentamente, para conocerla, gozarla y amarla… Simplemente amarla, como es imposible no amar a la mujer, cuando resurge encendida, como un ave fénix, envuelta en el fuego de las caricias de un hombre, cuando la llega a conocer de verdad y a amarla en el más amplio y profundo sentido del verbo en activo presente de amar… Dejenme…

Permítanme decirles, desde el más hondo deseo que obtengan las victorias más gloriosas en la toma de alguna de esas playas infinitas, sin necesidad que se pongan en guardia, que se requiere de gran valor, y hombría; pero que, para que un hombre pueda amar a una mujer realmente, es necesario despojarse de sus máscaras, antes de quitarle a ella la ropa; sólo así podrá contemplarla diáfana y clara, sin que quede ni un ángulo oculto a la mirada; respirarla y saborearla, hasta sentirla correr por su sangre, y conocerla íntegra y plenamente, como parte de su propio ser, y sintiéndose vulnerable e indefenso, dejarse ver y poseer por ella, hasta entender cuánto necesita ser acariciada, cada pensamiento, cada sueño, cada mirada, cada palabra, y cada contradicción; y recibir, a cambio, entonces en cada uno de sus besos, y cada caricia de sus manos, todo el poder y la magia necesaria para dar satisfacción a sus deseos todos, más íntimos y secretos, y el infinito placer de sentirse amado y dueño absoluto del pensamiento, el cuerpo y el alma de una mujer, sin dudas ni miedos a que nadie más pueda arrebatártela, ni poseerla como tú, jamás …

¿Habéis amado así, sin la máscara del zorro, alguna vez a una mujer? Entonces no conocéis el placer de ser amados, como una mujer es capaz de amar cuando descubre al hombre, que la mira con deseo, detrás de un antifaz de héroe invencible en la guerra, la conquista y el amor…. Una guerrera de la Luz, sabe bien cuándo el invasor se entrega a sitiarla con el honorable propósito de edificar en ella su hogar, y extiende y abre sus brazos, como un puente levadizo que bajara desde el cielo, para recibirle con todos los honores, y concederle el descanso y la gloria, tras el difícil triunfo que supone para un hombre, rendirse al amor, y, simplemente… Amarla… Se despide de ustedes, esta ave fénix, que les aguarda entre sus cenizas, con el vivo deseo de poder resurgir un día, envuelta en las llamas calientes de sus amantes caricias de zorros enamorados

Bryan Adams – Have You Ever Really Loved A Woman?

 

Por Jugue, Comentario del Post “Tipos de Seductores

 



et cetera
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