Soltera a los 40 – Compartimos historias de singles











Hola a todas las que estáis detrás de soltera a los 40. Soy Lidia Lara, directora comercial de Vainilla Club. Un nuevo proyecto que llega a Barcelona con ilusión y ganas de convertirnos en referente. Es un club dirigido a aquellas personas de nivel sociocultural medio alto, que buscan pareja estable y no tienen tiempo para encontrarla. Por supuesto huyen de webs de dating más generalistas y les gusta disfrutar de la vida social de la ciudad condal. Unimos todo eso y aparece
www.vainillaclub.com

Nuestros socios y socias pueden optar por asistir a los eventos exclusivos que organizamos en los mejores locales de Barcelona, o bien pueden contratar nuestro servicio premium de búsqueda de pareja en el que le vamos a hacer una selección personalizada de candidatos/as, organización de citas, etc. Al más puro estilo de agencia matrimonial tradicional pero apoyándonos en las nuevas tecnologías.

Detrás de este proyecto estamos dos treintañeras muy luchadoras.

Nos gustaría mucho contar con vosotras y con todas aquellas mujeres que a través de vuestro blog quiera unirse al club. El próximo evento que celebramos tendrá lugar el 31 de enero en el Coppelia Club (Hotel Rey Juan Carlos I) a las 20h30. El precio de asistencia son 20 euros y entra la participación en un speed date, una copa de cava y entrada gratuita esa noche en Sutton para todo aquel que quiera continuar la velada en la mejor compañía.

Muchas gracias por adelantado y Feliz entrada al 2014!.

Lidia Lara
Directora comercial
Vainilla Club



SEDUCCIONSeguimos con la secuela de “El Arte de la Seducción” de Robert Greene.

Consulta el post “El Proceso de la Seducción, Parte I” si te encuentras perdida…

En resumen, la fase 2 de todo proceso de seducción se puede concluir en:

¡Descarríar, provocar placer y confusión para mantener el apego hacia tí!

 

Punto 9.- Mantenlos en suspenso: ¿Qué sigue?

En cuanto la gente cree saber qué puede esperar de ti, tu hechizo ha terminado. Más todavía: le has cedido poder. Genera una sorpresa calculada, la gente adora él misterio.

Estremece a la víctima con un cambio súbito de dirección.

Mientras se esfuerzan por entenderte, pensarán en ti todo el tiempo y querrán saber más.

Enamorarse implica expectación; la razón era simple: la sorpresa engendra un momento en que la gente baja sus defensas y nuevas emociones pueden irrumpir. Si la sorpresa es grata, el veneno de la seducción entra en las venas sin que se den cuenta.

10: Usa el diabólico poder de las palabras para sembrar confusión.

Con toques estéticos, pequeños y placenteros rituales despertarán sus sentidos y distraerán su mente. El truco para que atienda es decirle lo que quiere oír, llenarle los oídos con lo que le agrada. Ésta es la esencia del lenguaje de la seducción. Aviva las emociones de la gente con indirectas, halágala, alivia sus inseguridades, envuélvela con fantasías, dulces palabras y promesas, y no sólo te escuchará: perderá el deseo de resistírsete. Da vaguedad a tu lenguaje, para que los demás hallen en él lo que desean.

La forma más anti-seductora del lenguaje es la discusión. Hay una manera superior de hacer que la gente escuche y se convenza: el humor y un toque de ligereza.

11: Presta atención a los detalles.

Las nobles palabras de amor y los gestos imponentes pueden ser sospechosos: ¿por qué te empeñas tanto en complacer? En cambio los gestos sutiles, lo que haces sin pensar, suelen ser más fascinantes y reveladores. Aprende a distraer con miles de pequeños y gratos rituales: amables regalos, actos que den realce al tiempo y atención que les dedicas. Todos sus sentidos participan en los detalles que orquestas. Crea espectáculos que deslumbren, aprende a sugerir con detalles los sentimientos y el ánimo apropiados.

Provoca el deleite infantil que nos deparan los inmediatos encantos del mundo natural, delicias lejos de juicio y la racionalidad.

12: Poetiza tu presencia.

Tu mayor riesgo en esta fase es el mero indicio de rutina o familiaridad. Debes mantener algo de misterio, conservar cierta distancia para que, en tu ausencia, tus “víctimas” se obsesionen contigo.

Sé esquivo para que cuando estés lejos, ansíen verte de nuevo, y sólo te asociarán con ideas gratas. Ocupa la mente de ellos alternando una presencia incitante con una fría distancia, momentos eufóricos con ausencias calculadas.

Asóciate con imágenes y cosas poéticas para generarte un halo idealizado, y mantén siempre la duda que alimenta el interés.

13: Desarma con debilidad y vulnerabilidad estratégicas.

Podrían darse cuenta de que se están enamorando de ti, pero jamás han de sospechar cuánto se debe eso a tus manipulaciones. Una oportuna muestra de tu debilidad de lo emotivo que te has vuelto bajo su influencia, te ayudará a no dejar rastros.

La vulnerabilidad de una persona, lo que parece que es incapaz de controlar, suele ser lo más seductor en ella. Las personas que no muestran debilidades, por otro lado, a menudo causan envidia, temor y enojo: queremos sabotearlas, sólo para hacerlas caer.

No luches contra tus vulnerabilidades, ni trates de reprimirlas, sino ponlas en juego.

Aprende a transformarlas en poder. Este juego es sutil; si te deleitas en tu debilidad, si

exageras, se te juzgará ansioso de compasión o, peor aún, patético.

14: Mezcla deseo y realidad.

Para excitar y emocionar en alto grado, hazles sentir que en realidad cumplen alguna de las fantasías que has incitado en su imaginación.

La ilusión perfecta; al concederles sólo una parte de esa fantasía, harás que no cesen de volver más. Centra en ellos tu atención para que desaparezca el resto del mundo.

Para compensar las dificultades de la vida, la gente pasa mucho tiempo soñando, imaginando un futuro repleto de aventura, éxito y romance. Si puedes crear la ilusión de que, gracias a ti, él puede cumplir sus sueños, lo tendrás a tu merced. Es importante empezar despacio, ganando su confianza, y forjar gradualmente la fantasía acorde a sus anhelos. Apunta a los secretos deseos frustrados o reprimidos, para provocar emociones incontrolables y ofuscar su razón.

15: Aísla a la víctima. Ya no hay marcha atrás.

Hoy todos somos monarcas que protegemos el reino diminuto de nuestra vida,

agobiados por toda suerte de responsabilidades. La mayoría de las personas son ambivalentes: por un lado se sienten a gusto con sus hábitos y deberes, pero por el otro están aburridas, y listas para cualquier cosa que parezca exótica.

El aislamiento que practiques debe ser gradual, y disfrazado de placer: el placer de conocerte, dejando al mundo atrás.

¡No te pierdas el siguiente capítulo; la fase 3 del Proceso de Seducción: “El Precipicio”.

 

Por Raffaella Carrà

 



et cetera
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