Soltera a los 40 – Compartimos historias de singles











AnhelosDescubrió una mañana que sus deseos no se habían cumplido en absoluto. Veía el desierto frente a sus ojos, no el mar azul ni el cielo sin nubes que le prometieron.
Su corazón vacío le inspiraba solamente lástima.
Hubiera echado atrás años de sinsentido y desplantes, hubiera construido un rincón donde albergar el despecho y encarcelarlo lejos. Hubiera imaginado un futuro palacio de cristal cálido donde la decepción no encuentra nunca cabida.
El mundo es un mándala, lo sabe, no obstante la realidad de espejos agrandados podría ser más acorde a una felicidad inventada. ¿Dónde están ahora tus sueños y tus deseos?
Esos que te llevan a añorar el campo vecino, los abrazos robados, los besos espiados.
Sin anhelos no hay sufrimiento dijo un sabio.

 

                                            Por Virginia Wolf

 



et cetera
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