Soltera a los 40 – Compartimos historias de singles











Hoy voy a profundizar un poco más en el tema de las características la Cabrona, según el concepto de la autora Sherry Argov

cabronasUn principio de atracción básico es que si ella tiene que escoger entre su propia dignidad o tener una relación sentimental a cualquier precio, la cabrona dará siempre prioridad a su dignidad.

La cabrona sigue siendo la misma persona durante una relación con un hombre, no cambia ni pierde a sus amistades. No deja su carrera ni sus pasatiempos, ni se olvida de tener tiempo para sí misma. Tampoco cede en todo y al contrario de la chica “buena” o “tapete”; no tolera demasiado las faltas de respeto.

También mantiene un poco la intriga en la relación y siente un respeto enorme por sí misma; está convencida de su propio valor, el que gobierna sus decisiones. Irónicamente, como no tiene miedo a perder a un hombre, él comienza a temer perderla. Y como no está visiblemente necesitada, él empieza a necesitarla y depender de ella. Funciona como un imán invertido; la persona que sea la menos dependiente en la relación automáticamente atraerá a la otra persona. 

Aquí van entonces las 10 características de la cabrona:

                      1. Mantener la independencia.

                     2. No perseguir al hombre.

                     3. Ser un poco misteriosa.

                     4. Dejarlo siempre queriendo más.

                     5. No permitir que él la vea pasando un mal rato.

                     6. Tener el control de su propio tiempo.

                     7. Mantener el sentido del humor.

                     8. Sentirse valiosa.

                     9. Sentir pasión por cosas no relacionadas con él.

                    10.Tratar a su cuerpo como a una máquina bien afinada.

En fin, podemos estar o no de acuerdo en todo; ¡pero encuentro estos consejos de bastante utilidad! ¿Qué opinan amigas?

Me encantaría recibir comentarios 🙂

¡Y Feliz Carnaval!!!

  

Por Raffaella Carrà



soledad-articuloSon muchas las creencias que se van arraigando en nuestra mente y que interfieren en el proceso de encontrar pareja a medida que vamos madurando. Las mujeres, y también muchos hombres, nos quejamos de no encontrar a esa persona con quien soñamos compartir nuestra vida, y muchas veces la respuesta está en nuestro propio subconsciente, que guarda juicios que tienden a socavar nuestros propósitos y anhelos.

Identificamos aquí, ocho mitos claros que sabotean este proceso de búsqueda:

Mito 1: “La química es uno de los elementos más importantes en el amor”.

Realidad: La química opera desde nuestro inconsciente y se nutre de los juicios que llevamos, los que pueden estar plenos de negatividad, baja autoestima o de principios equivocados. No tener claras nuestras necesidades y expectativas suele inducir a error y frustración.

2: “No hay hombres, por lo que es mejor no ponerse exigente y conformarse con lo que hay”.

Realidad: Operar desde “lo que no hay” es una señal de negatividad que se conecta con la carencia. La evidencia sugiere que las mujeres con el pasar de los años, y al no renovar sus vínculos sociales “no cuentan con hombres en sus propios mundos”. Esto plantea una necesidad de expandir lazos, de bajar barreras.

3: ““Todos los hombres son malos. Es mejor estar sola”

Realidad: Las actitudes destructivas, tanto para hombres como para mujeres, se asocian con carencias, incapacidad de compromiso y otros muchos factores de nuestra vida psíquica y emocional. Se incurre en una caricatura odiosa de los hombres, desde un trasfondo de miedo que impide tomar los riesgos que demanda el amor.

4: “Como siempre me ha ido mal en el amor, siempre será así”.

Realidad: Admitir que se cometerán siempre los mismos errores, sólo habla de una actitud cerrada al aprendizaje. Hay que aprender de las experiencias negativas para hacer posible el cambio. Las penas de amor son la materia a trabajar para el logro de una relación satisfactoria.

5: “No se le puede contar a un hombre lo que a una le sucede, porque salen corriendo”.

Realidad: Hoy más que nunca se hace evidente la necesidad de aprender sobre las pequeñas-grandes diferencias entre hombres y mujeres. Si bien es cierto que algunos hombres huyen cuando el panorama no es color de rosa, muchos otros sí se quedan, están dispuestos a compartir y están abiertos a la escucha.

6: “No entiendo porque estoy sola si les he dado tanto a mis parejas”.

Realidad: En toda relación debería primar un equilibrio entre el dar y el recibir. La renuncia plena de una persona se asocia a carencia, revelando una baja autoestima y es el fondo una estrategia para retener. No confundir generosidad con postergación de una misma, lo que justamente consigue el efecto contrario, el de ser ignorada y finalmente abandonada.

7: “Tener pareja es lo más importante en la vida”.

Realidad: Es un error basar toda nuestra felicidad en una relación, si bien el amor de pareja es un espacio muy importante en la vida de cualquier persona. Evolutivamente nos desarrollamos en base al afecto. Sin embargo, para que éste sea sano, deberá partir por nosotras mismas. Un ejercicio pleno de todos nuestros espacios, el laboral, intelectual, social, espiritual e íntimo. Sólo así la pareja se sumará como un aporte más en el camino de la vida.

8: “Para amar hay que admirar”

Realidad: La admiración se basa en un juicio de un estándar superior e inalcanzable. Impone un gesto de cautivación y éxtasis, que te coloca en una ubicación inferior para la contemplación. Una relación sana debería permanecer en un lugar igualitario, de ser mirada a los ojos para que el compartir sea posible y fluido, algo más cercano al respeto.

Si lograste identificarte con uno o varios de estos mitos, te estarás preguntando cómo se pueden borrar o cambiar.

No es fácil, pero comienza por identificar cuáles son las ideas y creencias erróneas que arrastramos, para luego intentar cambiar estos paradigmas por juicios más positivos y constructivos para lograr el tipo de relación que cada una anhela vivir.

Resumen del artículo 8 Mitos Que Nos Hacen Más Difícil Encontrar Pareja.

Por Raffaella Carrà



{26/04/2015}   Tipos de Seductores

marilynEn este post seguimos con la segunda parte del Arte de la Seducción de Robert Greene, donde pasaré a contarles los 10 tipos de seductores que existen según el autor. Estos son consejos útiles para ambos sexos.

1.- La Sirena A un hombre suele agobiarle en secreto el papel que debe ejercer: el de ser siempre responsable, dominante y racional. La sirena es la máxima figura de la fantasía masculina porque brinda una liberación total de las limitaciones de la vida. En su presencia, siempre realzada y sexualmente cargada, el hombre se siente transportado a un mundo de absoluto placer. Ella es peligrosa, y al perseguirla con tesón, el hombre puede perder el control de sí, algo que ansia hacer en el fondo. La sirena es un espejismo que tienta a los hombres cultivando una apariencia y actitud particulares. En un mundo donde las mujeres son, con frecuencia, demasiado tímidas para proyectar esa imagen; la sirena aprende a controlar la libido de los hombres encarnando su fantasía. En cuanto al sexo, habiéndose distinguido de las demás mujeres, la sirena debe poseer otras 2 cualidades críticas: la habilidad para lograr que el hombre la persiga con tal denuedo que pierda el control, más un toque de peligro. E1 peligro es increíblemente seductor. Añade interés emocional, y hoy en día es particularmente atractivo para los hombres, por lo común racionales y reprimidos. Consejo: sé algo esquiva y distante, promete un mundo de puro placer.

2.- El libertino Una mujer nunca se siente suficientemente deseada y apreciada. Quiere atención, pero demasiado a menudo el hombre es distraído e insensible. El libertino es una de las grandes figuras de la fantasía femenina: cuando desea a una mujer, por breve que pueda ser ese momento, irá hasta el fin del mundo por ella. Puede ser infiel, deshonesto y amoral, pero eso no hace sino aumentar su atractivo. A diferencia del hombre decente normal, el libertino es deliciosamente desenfrenado, esclavo de su amor por las mujeres. Existe además el señuelo de su reputación: tantas mujeres han sucumbido a él que debe haber un motivo. Las palabra son la debilidad de una mujer, y él es un maestro del lenguaje seductor. Consejo: despierta el ansia reprimida de una mujer adaptando a ti la combinación de peligro y placer del libertino.

3.-El amante Ideal La mayoría de la gente tiene sueños de juventud que se hacen trizas o se desgastan con la edad. Se ven decepcionados por personas, sucesos y realidades que no están a la altura de sus aspiraciones juveniles. Los amantes ideales medran entonces en esos sueños insatisfechos, convertidos en fantasías duraderas. ¿Anhelas romance? ¿Aventura? ¿Comunión espiritual? El amante ideal reflejará tu fantasía. Es experto en crear la ilusión que necesitas, idealizando tu imagen en un mundo de bajeza y desencanto. Hazlos sentir elevados, nobles, espirituales. La clave para seguir la senda del amante ideal es la capacidad de observación. Ignora las palabras y conducta consciente de tus blancos; concéntrate en su tono de voz, un sonrojo aquí, una mirada allá: las señales que delatan lo que sus palabras no dirán.

4.- El Dandy Casi todos nos sentimos atrapados en los limitados roles que el mundo espera de nosotros. Al instante nos atraen quienes son más desenvueltos y ambiguos, aquellos que crean su propio personaje. Los dandys nos excitan porque son inclasificables e insinúan una libertad que deseamos, juegan con la masculinidad y la feminidad. Inventan su imagen física, asombrosa siempre; son misteriosos y elusivos. Apelan también al narcisismo de cada sexo: para una mujer son psicológicamente femeninos, para un hombre son masculinos. Los dandys fascinan y seducen en gran cantidad. Consejo: usa la eficacia del dandy para crear una presencia ambigua y tentadora que agite deseos reprimidos. Y nunca te entregues por completo; aunque seas apasionadamente sexual, conserva siempre un aire de independencia y auto-control.

5. El Cándido La niñez es el paraíso dorado que, consciente o inconscientemente, en todo momento intentamos recrear. El cándido personifica las añoradas cualidades de la infancia: espontaneidad, sinceridad, sencillez. En presencia de los cándidos nos sentimos a gusto, arrebatados por su espíritu juguetón, transportados a esa edad de oro. Ellos hacen de la debilidad una virtud, pues la compasión que despiertan con sus tanteos nos impulsa a protegerlos y ayudarlos. Como en los niños, gran parte de esto es natural, pero otra es exagerada, una maniobra intencional de seducción. Adopta la actitud del cándido para neutralizar la reserva natural de la gente y contagiarla de tu desvalido encanto. Porque entre más civilizados somos, mayor es el efecto que los hechos naturales ejercen en nosotros. La reserva es mortal en la seducción; ponte a la defensiva y la otra persona se pondrá igual. El amante accesible, por el contrario, reduce las inhibiciones de su objetivo y cede en vez de resistirse. La fuerza y el poder explícitos rara vez son seductores; nos vuelven aprensivos o envidiosos. Pero cuidado de mostrarse necesitado, lo cual es completamente anti-seductor. Los cándidos adultos, en particular los artistas: crean su propio mundo fantástico y viven en él como si fuera el verdadero. La fantasía es mucho más grata que la realidad, y como la mayoría de la gente no tiene fuerza o valor para crear un mundo así, goza al estar con quienes lo hacen. La seducción depende del mimetismo, de la creación consciente de un estado anímico o sentimiento luego reproducido por la otra persona. Pero el titubeo y la torpeza también son contagiosos, y mortíferos para la seducción. Mezcla tus impulsos cándidos con madurez para no ser insoportable.

6.- La Coqueta La habilidad para retardar la satisfacción es el arte consumado de la seducción: mientras espera, la víctima está subyugada. Las coquetas son las grandes maestras de este juego, pues orquestan el vaivén entre esperanza y frustración. Azuzan con una promesa de premio la esperanza de placer físico, felicidad, fama por asociación, poder ya que resulta elusiva, pero que sólo provoca que sus objetivos las persigan más. Las coquetas semejan ser totalmente auto-suficientes: no te necesitan, parecen decir, y su narcisismo resulta endemoniadamente atractivo. Quieres conquistarlas, pero ellas tienen las cartas. La estrategia de la coqueta es no ofrecer nunca satisfacción total. Imita la vehemencia e indiferencia alternadas de la coqueta y mantendrás al seducido tras de ti. La gente es inherente-mente perversa. Una conquista fácil tiene menos valor que una difícil; en realidad, sólo nos excita lo que se nos niega, lo que no podemos poseer por completo. Tu mayor poder en la seducción es tu capacidad para distanciarte, para hacer que los demás te sigan, retrasando su satisfacción. Una autoestima baja repele, la seguridad y autosuficiencia atraen. Cuanto menos parezcas necesitar de los demás, es más probable que se sientan atraídos hacia ti.

7. El Encantador El encanto es la seducción sin sexo. Los encantadores son manipuladores consumados que encubren su destreza generando un ambiente de bienestar y placer. Su método es simple: desviar la atención de sí mismos y dirigirla a su objetivo. Comprenden tu espíritu, sienten tu pena, se adaptan a tu estado de ánimo. En presencia de un encantador, te sientes mejor. Ellos no discuten, pelean, se quejan ni fastidian: ¿qué podría ser más seductor? Al atraerte con su indulgencia, te hacen dependiente de ellos, y su poder aumenta. Aprende a ejercer el hechizo del encantador apuntando a las debilidades primarias de la gente: vanidad y amor propio. Haz de tu objetivo el centro de mención. Los encantadores se pierden en segundo plano; sus objetivos son su tema de interés. Para ser un encantador, debes aprender a escuchar y observar. Deja hablar a tus objetivos, y con ello quedarán al descubierto. Al conocerlos mejor, sus fortalezas y sobre todo sus debilidades, podrás individualizar tu atención, Apelar a sus deseos y necesidades específicos, ajustar tus halagos a sus inseguridades. Nunca critiques abiertamente a la gente; esto la hará sentirse insegura, y se resistirá al cambio. Siembra ideas, insinúa sugerencias. Las personas son narcisistas; se sienten atraídas por quienes se parecen más a ellas. Da la impresión de que compartes sus valores y gustos, de que comprendes su espíritu, y caerán bajo tu hechizo. Nunca te lamentes, nunca te quejes, nunca intentes justificarte. Esta es la clave del encantamiento: fomentar lo reprimido o negado.

8. El Carismático El carisma es una presencia que nos excita. Procede de una cualidad interior: seguridad, energía sexual, determinación, placidez; que la mayoría de la gente no tiene y desea. Esta cualidad resplandece e impregna los gestos de los carismáticos, haciéndolos parecer extraordinarias y superiores; induciéndonos a imaginar que son más grandes de lo que parecen: dioses, santos, estrellas. Ellos aprenden a aumentar su carisma con una mirada penetrante, una oratoria apasionada y un aire de misterio. Pueden seducir a gran escala. Crean la ilusión carismática irradiando fuerza, aunque sin involucrarse. Dado que la mayoría de las personas son predecibles, el efecto suele ser desastador. Se vuelven difícil de entender, añaden riqueza a su carácter, hacen que la gente hable de ellos. Sus características son: propósito, determinación, misterio, santidad, elocuencia, teatralidad, desinhibición. Fervor, cierta vulnerabilidad, audacia, magnetismo. Si un atributo físico es crucial para la seducción son los ojos. Revelan excitación, tensión, desapego, sin palabras de por medio. La comunicación indirecta es crítica en la seducción, y también en el carisma. La mayoría vivimos en un estado de semi-sonambulismo: simplemente hacemos nuestras tareas diarias y los días pasan volando. Las 2 excepciones a esto son la infancia y los momentos en que estamos enamorados. En ambos casos, nuestras emociones están más comprometidas, más abiertas y activas. Y hacemos equivaler la emotividad con el hecho de sentirnos más vivos.

9.- La Estrella La vida diaria es dura, casi todos buscamos incesantemente huir de ella en sueños y fantasías. Las estrellas aprovechan esta debilidad; al distinguirse de los demás por su atractivo y estilo característico, nos empujan a mirarlas. Al mismo tiempo, son vagas y etéreas, guardan su distancia y nos dejan imaginar más de lo que existe. Su irrealidad actúa en nuestro inconsciente; ni siquiera sabemos cuánto las imitamos. Aprende a ser objeto de fascinación proyectando la brillante y escurridiza presencia de la estrella. La seducción es una forma de persuasión que busca eludir la conciencia, incitando en cambio a la mente inconsciente. Ya que nos hemos vuelto crecientemente cínicos, es importante aprender el arte de la insinuación. Lo que Freud llamó lo “misterioso”: algo que parece extraño y conocido a la vez. Cultiva un rostro inexpresivo y misterioso, la estrella despierta interpretaciones…

10. El Anti-seductor Los seductores te atraen por la atención concentrada e individualizada que te prestan. Los anti-seductores son lo contrario: inseguros, ensimismados e incapaces de entender la psicología de otra persona; literalmente repelen. Los anti-seductores no tienen conciencia de sí mismos y jamás reparan en cuándo fastidian, imponen, hablan demasiado. Carecen de sutileza para crear el augurio de placer que la seducción requiere. Erradica de ti los rasgos antiseductores y reconócelos en otros; tratar con un anti-seductor no es placentero ni provechoso. Tal vez te colman de elogios inmerecidos, y te declaran su amor antes de saber nada acerca de ti. O, sobre todo, no prestan atención a los detalles. Sus características son: mezquindad. impaciencia, egoísmo. Sofoca con su vacío interior. Es moralizador, farfullador, locuaz, reactor o vulgar. La atención a los detalles, el tacto y el estilo son todos ellos requisitos básicos de un seductor, la seducción es todo un ritual.

Por Raffaella Carrà



cabra_de_madera_horoscopo_chinoCon la llegada del nuevo año, todas nos preguntamos lo mismo; ¿qué me deparará el destino este 2015?

Aquí un resumen de las predicciones de este año del horóscopo chino 2015, signo por signo en el año de la Cabra de Madera.

Si tienes dudas sobre tu signo, consulta esta tabla con los años de nacimiento correspondientes aquí.

 

RATA 

Para la Rata este año no aparece otra eventualidad importante más que la posibilidad de estabilizarse emocionalmente. ¡Suena bien si lo que quieres es una relación seria!

Pero atenta que la situación se presenta de manera sutil y difícil de leer para quien esté experimentándola.

La Rata estará aún emocionalmente cansada por lo vivido el anterior año del Caballo, así que deberá aprovechar este año de la Cabra para recobrar fuerzas y relajarse.

BÚFALO 

La Cabra y el Búfalo son signos opuestos que chocan un poco y tienen perspectivas opuestas de lo qué es la vida, pero no es un choque violento.

A pesar de no tener peligros relevantes entonces, el búfalo deberá permanecer calmo y dejarse llevar por las locuras de la cabra sin sentirse amenazado ni notarse a pecho los agravios. No tendrá nada que temer; salvo durante la primavera, por algunos conflictos relacionados con las emociones, pero nada serio.

TIGRE 

La cabra y el tigre se entienden mutuamente, y aunque el tigre es mucho más explosivo pierde sus armas frente a la diplomática cabra.

Será un año tranquilo en general, aunque con pequeños cambios que modificarán su vida nuevamente. Se abre emocionalmente de manera positiva y habrá nuevas oportunidades para cambiar hacia una mejor actitud antes del Annus Horribilis que con seguridad traerá el siguiente año del Mono.

Es un año para poner “las barbas en remojo”, ahorrar energía, dejarse llevar por las cosas buenas y evitar preocuparse por lo que no podemos cambiar.

Para aprovecharlo todo, debe organizarse muy bien; pagar deudas y aprender a decir “no” a proyectos descabellados.

Si el tigre hace todo esto; ¡será uno de los mejores años de su vida!

CONEJO 

Le será otorgado reconocimientos, y es probable que socialmente les vaya mejor a los hombres conejo que a las mujeres. Habrá éxito a manos llenas, pero a la mujer conejo le costará más recibir el reconocimiento, por eso simplemente disfrute los beneficios sin frustrarse.

Es un año con la energía ideal (la madera yin) para aprovechar al máximo; ¡este es su año, enhorabuena!

DRAGÓN 

El Dragón vivirá un año muy ocupado, parece que ha trabajado a sol y a sombra, no han habido vacaciones en los últimos ni las habrá. Como está siempre metido en su mundo, afanado en ideas geniales no se da cuenta que está agotado.

¡Son pocos los dragones que no hacen lo que les gusta!

SERPIENTE

Está agotada. Trabajo, vida en pareja, política, etc… Ha recibido muchas satisfacciones ya basta de tanto trabajo, es hora de encontrarse a sí misma, y este año tendrá la fuerza necesaria para esta labor trascendental.

Es hora de legalizar, poner orden los papeles y el corazón, ya que sentirá ganas de sentar cabeza y formar una familia. Buscará estabilidad y confianza dentro de su comunidad.

CABALLO 

El Caballo libró mil batallas durante su propio año 2014.

La Cabra le traerá muchas sorpresas agradables y un poco de calma para sanar las heridas y la salud. ¡Este será el año del perdón y el amor!

CABRA 

Será un año de exploración interna, autocrítica y exámenes constantes.

Estará inspirada, con necesidad de enfocarse en su carrera y familia; se autocontrola y coordina en su propio año. Pero debe aprender a ceder y ser menos testaruda, en definitiva, ser más flexible para no terminar el año empapada y de mal humor 😉

MONO

Es un año muy intenso; más amable para los hombres mono que para las mujeres.

Apropiado para lograr un balance, pero tiene que ser más disciplinado y claro que de costumbre, porque el 2016 será su propio año y nunca es fácil.

GALLO

Los Gallos siempre buscan estar ocupados en algo, con múltiples proyectos. Es el más ambicioso de los signos, y la energía madera del 2015 le trae riquezas. Pero se vuelve un ansioso energético, propenso al mal humor y la paranoia, en especial las mujeres.

Hay que tener cuidado, y la mejor manera de controlar estas tendencias es a través de la espiritualidad, la meditación y las disciplinas como el yoga, taichi o artes marciales.

Si está dispuesto a controlar sus altas y bajas pasiones, este podría ser un año de autodescubrimiento y paz mental.

PERRO 

Estuvo muy atareado durante el año del Caballo, y seguirá estándolo con la Cabra. Apegos, necesidad de reconocimiento con la pareja, inseguridades; afectarán sobre todo a las mujeres del signo. Se provocarán situaciones para reflexionar al sociable Perro.

CHANCHO 

Será un año excelente y muy deseado, porque estos años han sido difíciles a pesar de contar con buena suerte en general. Concentración, genialidad y apertura a ideas innovadoras; la Cabra protege al Chancho. Le aporta energía vigorosa para trabajar en lo que más le interesa, agudeza mental y oportunidades de resaltar en sociedad; trayéndole fortuna. Todo esto si aprende a separar bien el trabajo de la familia y no se entrega obsesivamente al primero hasta perder la salud.

Estarán listos para un renacimiento en la música y las artes. ¡Felicidades, será uno de los mejores años de su vida! Agotador pero emocionante, solo si se dejan llevar…

 

Les deseo a todas sobre todo, ¡mucha suerte en el amor!

* Basado en las predicciones del horóscopo chino 2015 de la famosa astróloga argentina Ludovica Squirru.

 

 Por Sun



{17/03/2014}   La Seducción Física

seducción física¡Por fin llegamos a la fase final del Proceso de Seducción! Tras la seducción mental y sentimental, ahora hablaremos de la seducción física, según el Arte de la Seducción de Robert Greene.

Paso 21: Dales la oportunidad de caer: El perseguidor perseguido.

Para hacer hervir a tus “víctimas”, adormece su mente y calienta sus sentidos. Lo mejor es que las atraigas a la lujuria emitiendo ciertas señales que las exalten y propaguen el deseo sexual como un veneno.

22: Usa señuelos físicos.

El momento de atacar llega cuando arde en deseos pero no espera conscientemente el arribo del climax.

23: Domina el arte de la acción audaz.

Una vez concluida la seducción, existe el peligro de que el desencanto aparezca y arruine tu arduo trabajo.

24: Cuídate de las secuelas.

Si buscas una relación, deberás volver a seducirlo constantemente, creando tensión y liberándola. Pero si tu víctima ha de ser sacrificada, hazlo rápida y limpiamente, para que estés en libertad (física y psicológica) de pasar a la siguiente. El juego volverá a empezar entonces.

Si tus objetivos se acostumbran a que seas tú el agresor, pondrán poca energía de su parte y la tensión disminuirá. Debes espabilarlos, invertir la situación. Una vez sometidos a tu hechizo, da un paso atrás y empezarán a seguirte. Comienza con un dejo de distanciamiento, una desaparición inesperada, la insinuación de que te aburres. Causa agitación fingiendo interesarte en otro. No seas explícito; que sólo lo sientan y su imaginación hará el resto, creando la duda que deseas. Pronto querrán poseerte físicamente, y su compostura se evaporará. La meta es que caigan en tus brazos por iniciativa propia. Crea la ilusión de que se seduce al seductor.

Esta situación no se presta a que parezcas cruel; los efectos que persigues son duda y ansiedad.

De acuerdo con el psicólogo Theodor Reik, aprendemos a amar únicamente por medio del rechazo. Cuando niños, nuestra madre nos colma de amor; no sabemos nada más. Pero cuando crecemos, empezamos a sentir que su amor no es incondicional. Si no nos portamos bien, si no la complacemos, ella puede retirarlo. La idea de que retirará su afecto nos llena de ansiedad, y al principio de furia. Pero esto nunca funciona, y poco a poco nos damos cuenta de que la única manera de impedir que ella vuelva a rechazarnos es imitarla: ser tan cariñosos, buenos y afectuosos como ella. Esto la unirá a nosotros muy profundamente.

Esta pauta queda impresa en nosotros por el resto de nuestra vida; al experimentar rechazo o frialdad, aprendemos a cortejar y perseguir, a amar.

Ten en cuenta que los objetivos de mente activa son peligrosos: si entrevén tus manipulaciones. Pon a descansar su mente poco a poco y despierta sus durmientes sentidos combinando una actitud no defensiva con una presencia sexual apasionada. Mientras tu aire sereno y despreocupado reduce sus inhibiciones, tus miradas, voz y modales —desbordantes de sexo y deseo— les crisparán los nervios y elevarán su temperatura. No fuerces nunca el contacto físico; en cambio, contagia de ardor a tus blancos, hazles sentir apetito carnal.

Condúcelos al momento: un presente intenso en que la moral, el juicio y la preocupación por el futuro se derretirán por igual y el cuerpo sucumbirá al placer.

Tu seguridad y serenidad tendrán más poder que todo el alcohol que puedas aplicar. Exhibe ligereza de espíritu: nada te molesta, nada te amilana, no te tomas nada en forma personal. Invitas a tus objetivos a deshacerse de las cargas de la civilización, a seguir tu ejemplo y tu rumbo. No hables de trabajo, deber, matrimonio, pasado o futuro. Muchas otras personas lo harán. En cambio, ofrece el raro estremecimiento de perderse en el momento, donde los sentidos cobran vida y la mente queda atrás.

Hoy más que nunca, nuestra mente se halla en un estado de constante distracción, bombardeada por información interminable, proveniente de todas direcciones. Quizá recurrimos al alcohol, las drogas, la actividad física, cualquier cosa que nos ayude a que la mente afloje el paso, a estar más presentes en el momento. Nuestra insatisfacción ofrece al hábil seductor oportunidades infinitas.

Ademas del placer que se concentren en ti, debes estar alerta a las señales de excitación física. Sonrojamiento, temblor de la voz, lágrimas, una risa inusualmente enérgica, movimientos de relajación del cuerpo, cualquier tipo de reflejo involuntario, un revelador lapsus Unguae: éstos son signos de que la víctima se desliza hacia el momento, y de que ha de aplicarse presión.

La seducción, como la guerra, suele ser un juego de distancia y aproximación.

Tus armas primordiales son tus ojos, y una actitud misteriosa. Byron por ejemplo tenía su famosa mirada de soslayo. La clave es que la mirada sea breve y al grano, luego desviarla, como una estocada. Haz que tus ojos revelen deseo, y mantén inexpresivo el resto de tu cara. Una sonrisa echaría a perder el efecto. Una vez caldeada la víctima, acorta rápidamente la distancia, pasando al combate cuerpo a cuerpo, en el que no das al enemigo margen para retirarse, ni tiempo para pensar. Para eliminar aquí el elemento de temor, sírvete de los halagos, haz que el objetivo se sienta más masculino o femenino, elogia sus encantos. Es culpa suya que hayas procedido al contacto físico y tomado la iniciativa. No hay mayor atractivo físico que hacer que el objetivo se sienta tentador.

La actividad física compartida es siempre un señuelo excelente. Con frecuencia, usar señuelos espirituales ayudará a en-cubrir la naturaleza crecientemente física de la seducción.

Ha llegado el momento especial, tu víctima te desea sin duda alguna pero no está dispuesta a admitirlo con franqueza, y mucho menos a consentirlo. Es hora de dejar de lado la caballerosidad, la amabilidad, la coquetería y desarrollar una acción audaz.

No des tiempo a la víctima de pensar en las consecuencias; genera conflicto, provoca tensión, para que la acción audaz sea una gran liberación.

Exhibir vacilación o torpeza indicará que piensas en ti, no que estás abrumado por los encantos de la víctima. Jamás te contengas ni dejes al objetivo a medio camino, en la creencia de que eres correcto y considerado; es momento de ser seductor, no amable. Alguien debe pasar a la ofensiva, y ése eres tú, hacerlas sentir que sus encantos te han trastornado y empujado al acto audaz. Ellas alcanzarán entonces el placer supremo: la rendición física, y un halago psicológico a su vanidad.

El acto audaz debe llegar como una grata sorpresa, aunque no del todo inesperada.

Espera el momento oportuno. Está atento a las circunstancias favorables. Esto te dará margen para improvisar y dejarte llevar por el momento.

La coqueta despierta el deseo masculino, está completamente al mando, y a última hora, tras hacer hervir a su víctima, retrocede y permite que ésta realice el acto audaz. La mujer prepara todo, y después indica con los ojos, con sus gestos, que está lista para él.

El peligro se cuenta entre las repercusiones de una seducción satisfactoria. Una vez llegadas a un extremo, las emociones suelen oscilar en la dirección opuesta, hacia la lasitud, la desconfianza y la desilusión.

Cuídate de una larga, interminable despedida; insegura, la víctima se aferrará, y los dos sufrirán. Si vas a romper, haz el sacrificio rápida y repentinamente. De ser necesario, rompe deliberadamente el encanto que has creado. Si vas a permanecer en una relación, guárdate del decaimiento del empuje, la reptante familiaridad que estropeará la fantasía. Si el juego debe continuar, se impone una segunda seducción.

Jamás permitas que la otra persona deje de valorarte: sírvete de la ausencia, crea aflicción y conflicto, mantén en ascuas al la seducida.

Domina las siguientes tácticas para evitar secuelas indeseadas:

Combate la inercia, con estrategia y esfuerzo.

Mantén el misterio. La familiaridad es la muerte de la seducción, la realidad no es seductora. Conserva algunos rincones oscuros en tu carácter, frustra expectativas, usa las ausencias.

Mantén la ligereza, la seducción es un juego. No controlarás a la otra persona fastidiándola y quejándote; esto la pondrá a la defensiva. Tendrás más control si mantienes el espíritu apropiado y tu picardía.

Evita el lento desgaste.

Ambiente seductor y Momento seductor.

En la seducción, tus víctimas deben llegar a sentir poco a poco un cambio interno. Bajo tu influencia, deponen sus defensas y se sienten en libertad de ser distintas. Ciertos lugares, ambientes y experiencias te serán de mucha ayuda en tu afán de cambiar y transformar a la seducida.. Los espacios con una cualidad teatral acentuada —opulencia, superficies relucientes, espíritu lúdico—generan una sensación optimista, infantil, que dificulta a la víctima pensar con claridad. Crear una noción alterada del tiempo tiene un efecto similar; momentos vertiginosos, memorables y destacados, un ánimo de fiesta y juego. Haz que sientan que estar contigo les brinda una experiencia iferente a la de estar en el mundo real.

Tiempo y espacio de Festival:

Crea efectos teatrales. Usa el lenguaje visual del placer. Inventa efectos místicos.

Distorsiona la noción del tiempo: rapidez y juventud. Crea momentos.

Tú creas para los demás una especie de concentrado “mundo flotante” psicológico, que produce adicción.

Seducción suave.

Si eres demasiado obvio en tus argumentos, despertarás sospechas y aburrirás. Usa en cambio un método suave, seductor y acechante. Sé indirecto. Tu nombre e imagen deben cubrirse de asociaciones positivas; placer y expectativa. Acechante: apunta al inconsciente, usando imágenes que perduren en la mente.

Despierta emociones elementales, Apunta al corazón, no a la cabeza.

Para consultar los artículos anteriores haz clic aquí: El Proceso de Seducción Parte I, El Proceso de Seducción Parte II y El Proceso de Seducción Parte III.

¡BUENA SUERTE!

 

Por Raffaella Carrà



diablitaEl precipicio

Esta fase trata de la intensificación del efecto de seducción, los sentimientos de amor, apego y la tensión en tu enamorado/a, con medidas extremas; para leer los artículos anteriores haz clic aquí: El Proceso de Seducción Parte I y El Proceso de Seducción Parte II.

Condúcelo entre la esperanza y la desesperación, señala hasta dónde estás dispuesto a llegar por él haciendo una obra noble o audaz.

Advertencia: ¡Desde aquí el plan de seducción se vuelve cada vez más maquiavélico! ¿Te atreverás a seguirlo…?

Punto 16:

Muestra de lo que eres capaz, esto acarreará una sacudida potente, desatará una reacción sumamente positiva. Nunca exhibas desánimo por la resistencia de la gente, ni te quejes. En cambio, enfrenta el reto y a la inversa, alienta a los demás a demostrar su valía volviéndote difícil de alcanzar, inasible, disputable.

A un hombre en realidad le agrada poder demostrar su valor, ser desafiado, competir, sufrir pruebas y tribulaciones para salir victorioso. Tiene una vena masoquista; a una parte suya le gusta sufrir. Y por extraño que parezca, entre más exige una mujer, más digna parece. Una mujer fácil de obtener no puede valer gran cosa.

La vehemencia de la seducción aumenta con estos desafíos. Conoce bien a tu objetivo, y dirige tu evidencia seductora a la fuente de sus dudas y su resistencia.

Punto 17:

Efectúa una regresión. Todos tenemos cicatrices, deseos reprimidos y asuntos pendientes de la infancia. Saca esos deseos y heridas a la superficie, hazlo sentir que recibe lo que nunca tuvo de niño y penetrarás hondo en su psique, despertarás emociones incontrolables.

Pon especial atención a temas e historias recurrentes. Sobre todo, aprende a analizar las reacciones emocionales, y a descubrir lo que hay detrás de ellas. Mientras él habla, mantén la actitud del terapeuta: atento pero callado, haciendo comentarios ocasionales, sin criticar. Sé afectuoso pero distante y él empezará a transferir emociones y proyectar fantasías en ti.

Punto 18:

Fomenta las transgresiones y lo prohibido. Para conseguir que se extralimite y represente sus lados más oscuros, con lo que añadirás a tu seducción una sensación de peligro. Llévalo más lejos de lo que imaginó; la sensación compartida de culpa y complicidad creará un poderoso vínculo.

Punto 19:

Usa señuelos espirituales. Lo erótico acecha bajo lo espiritual.

Necesitas acentuar el hechizo, y nada confundirá y encantará más que dar a tu seducción un cariz espiritual. No es lascivia lo que te motiva, sino el destino, ideas divinas y elevadas.

Acentúa él efecto de tu seducción haciendo que su culminación sexual semeje la unión espiritual de dos almas. La religión es el gran bálsamo de la existencia, porque nos saca de nosotros mismos, nos pone en relación con algo mayor.

Punto 20:

Combina el placer y el dolor. Sentirá enorme tensión, y ansia de alivio.

El error más grave en la seducción es ser demasiado comedido. Tu amabilidad quizá sea encantadora al principio, pero pronto se volverá monótona; te esmeras mucho en complacer, y pareces inseguro.

Atráelos con una atención concentrada, y luego cambia de dirección, pareciendo indiferente de pronto. Hazlos sentir culpables e inseguros. Instiga incluso un rompimiento, sometiéndolos a un vacío y dolor que te den margen para

maniobrar; después, una reconciliación, una disculpa, él retorno a tu amabilidad de antes, hará que les tiemblen las piernas. Cuanto más bajo llegues, más alto ascenderás. Para aumentar la carga erótica, crea la excitación del temor.

Haz uso de esta pauta para tener en suspenso a tus blancos: temerosos de tu dureza y ansiosos de mantenerte suave.

La sensación erótica depende de la creación de tensión. Sin tensión, sin ansiedad y suspenso, no puede haber liberación, verdadero placer y satisfacción.

Recuerda: tienes más que temer del hecho de aburrir a tus blancos que de sacudirlos.

 

En resumen: primero trabajaste la seducción mental. Después las confundiste y

estimulaste: la seducción emocional. Ahora ha llegado el momento del combate cuerpo a cuerpo: la seducción física.

¡No le lo pierdas el próximo artículo sobre la etapa de la seducción física en el arte de la seducción!

Opiniones ???

 

Por Raffaella Carrà



SEDUCCIONSeguimos con la secuela de “El Arte de la Seducción” de Robert Greene.

Consulta el post “El Proceso de la Seducción, Parte I” si te encuentras perdida…

En resumen, la fase 2 de todo proceso de seducción se puede concluir en:

¡Descarríar, provocar placer y confusión para mantener el apego hacia tí!

 

Punto 9.- Mantenlos en suspenso: ¿Qué sigue?

En cuanto la gente cree saber qué puede esperar de ti, tu hechizo ha terminado. Más todavía: le has cedido poder. Genera una sorpresa calculada, la gente adora él misterio.

Estremece a la víctima con un cambio súbito de dirección.

Mientras se esfuerzan por entenderte, pensarán en ti todo el tiempo y querrán saber más.

Enamorarse implica expectación; la razón era simple: la sorpresa engendra un momento en que la gente baja sus defensas y nuevas emociones pueden irrumpir. Si la sorpresa es grata, el veneno de la seducción entra en las venas sin que se den cuenta.

10: Usa el diabólico poder de las palabras para sembrar confusión.

Con toques estéticos, pequeños y placenteros rituales despertarán sus sentidos y distraerán su mente. El truco para que atienda es decirle lo que quiere oír, llenarle los oídos con lo que le agrada. Ésta es la esencia del lenguaje de la seducción. Aviva las emociones de la gente con indirectas, halágala, alivia sus inseguridades, envuélvela con fantasías, dulces palabras y promesas, y no sólo te escuchará: perderá el deseo de resistírsete. Da vaguedad a tu lenguaje, para que los demás hallen en él lo que desean.

La forma más anti-seductora del lenguaje es la discusión. Hay una manera superior de hacer que la gente escuche y se convenza: el humor y un toque de ligereza.

11: Presta atención a los detalles.

Las nobles palabras de amor y los gestos imponentes pueden ser sospechosos: ¿por qué te empeñas tanto en complacer? En cambio los gestos sutiles, lo que haces sin pensar, suelen ser más fascinantes y reveladores. Aprende a distraer con miles de pequeños y gratos rituales: amables regalos, actos que den realce al tiempo y atención que les dedicas. Todos sus sentidos participan en los detalles que orquestas. Crea espectáculos que deslumbren, aprende a sugerir con detalles los sentimientos y el ánimo apropiados.

Provoca el deleite infantil que nos deparan los inmediatos encantos del mundo natural, delicias lejos de juicio y la racionalidad.

12: Poetiza tu presencia.

Tu mayor riesgo en esta fase es el mero indicio de rutina o familiaridad. Debes mantener algo de misterio, conservar cierta distancia para que, en tu ausencia, tus “víctimas” se obsesionen contigo.

Sé esquivo para que cuando estés lejos, ansíen verte de nuevo, y sólo te asociarán con ideas gratas. Ocupa la mente de ellos alternando una presencia incitante con una fría distancia, momentos eufóricos con ausencias calculadas.

Asóciate con imágenes y cosas poéticas para generarte un halo idealizado, y mantén siempre la duda que alimenta el interés.

13: Desarma con debilidad y vulnerabilidad estratégicas.

Podrían darse cuenta de que se están enamorando de ti, pero jamás han de sospechar cuánto se debe eso a tus manipulaciones. Una oportuna muestra de tu debilidad de lo emotivo que te has vuelto bajo su influencia, te ayudará a no dejar rastros.

La vulnerabilidad de una persona, lo que parece que es incapaz de controlar, suele ser lo más seductor en ella. Las personas que no muestran debilidades, por otro lado, a menudo causan envidia, temor y enojo: queremos sabotearlas, sólo para hacerlas caer.

No luches contra tus vulnerabilidades, ni trates de reprimirlas, sino ponlas en juego.

Aprende a transformarlas en poder. Este juego es sutil; si te deleitas en tu debilidad, si

exageras, se te juzgará ansioso de compasión o, peor aún, patético.

14: Mezcla deseo y realidad.

Para excitar y emocionar en alto grado, hazles sentir que en realidad cumplen alguna de las fantasías que has incitado en su imaginación.

La ilusión perfecta; al concederles sólo una parte de esa fantasía, harás que no cesen de volver más. Centra en ellos tu atención para que desaparezca el resto del mundo.

Para compensar las dificultades de la vida, la gente pasa mucho tiempo soñando, imaginando un futuro repleto de aventura, éxito y romance. Si puedes crear la ilusión de que, gracias a ti, él puede cumplir sus sueños, lo tendrás a tu merced. Es importante empezar despacio, ganando su confianza, y forjar gradualmente la fantasía acorde a sus anhelos. Apunta a los secretos deseos frustrados o reprimidos, para provocar emociones incontrolables y ofuscar su razón.

15: Aísla a la víctima. Ya no hay marcha atrás.

Hoy todos somos monarcas que protegemos el reino diminuto de nuestra vida,

agobiados por toda suerte de responsabilidades. La mayoría de las personas son ambivalentes: por un lado se sienten a gusto con sus hábitos y deberes, pero por el otro están aburridas, y listas para cualquier cosa que parezca exótica.

El aislamiento que practiques debe ser gradual, y disfrazado de placer: el placer de conocerte, dejando al mundo atrás.

¡No te pierdas el siguiente capítulo; la fase 3 del Proceso de Seducción: “El Precipicio”.

 

Por Raffaella Carrà

 



homAmigas, les brindo estos 3 tips básicos para saber si un hombre que conoces tiene interés en ti o no, las Señales para Saber que un Hombre está Interesado en Ti:

1- La Regla de las 3 Miradas.

Los hombres son seres visuales; la primer mirada será para hacer una valoración a groso modo, la segunda se quiere asegurar, ¡y la tercera ya es la confirmación!

2- Lenguaje Corporal

¿Se sitúa justo delante de ti?

¿Inclina su cabeza a un lado y sus labios están entreabiertos?

¿Ejecuta las llamadas “acciones de limpieza”: se peina, toca la barba, arregla el jersey?

¿Tensa sus músculos y se estira?

¡Enhorabuena, se está pavoneando para ti!

Si por el contrario se muestra flácido y te habla por encima del hombro; ¡olvídate!

3- Roce

Intentará indirectamente el roce contigo; por ejemplo rodeando el respaldo de tu silla.

Y atención: si se rasca las sienes, se pasa la lengua por los labios o juega con algún objeto son claras señales auto-eróticas de que se siente atraído.

Por último ten en cuenta que frecuentemente, los hombres a los que realmente les interesa una mujer a veces se comportan de manera extraña y nerviosa. En cambio, los que buscan una aventura rápida son más decididos, mostrando su fuerza y tranquilidad masculina.

¡Tienes que ver qué prefieres para una relación a largo plazo!

Este artículo es un resumen del capítulo “Como me doy cuenta que él tiene interés en mí” del libro de Christian Sander: “Que Hacer Cuando un Hombre…”

Por Sun



Este post es una secuela de “El Arte de la Seducción” de Robert Greene.

Es un artículo resumen de este capítulo del libro, quiero aclarar que no es de opinión.

¡Se agradecerán vuestros comentarios al respecto!

La mayoría comprendemos que ciertos actos nuestros tendrán un efecto grato y seductor en otras personas. El problema es que, por lo general, estamos demasiado absortas en nosotras mismas: pensamos más en lo que queremos que en lo que ellos podrían querer de nosotros. Quizá a veces hacemos algo seductor, pero a menudo proseguimos con un acto egoísta o agresivo, tenemos prisa por lograr lo que deseamos. O sin saberlo, mostramos un lado mezquino y banal, desvaneciendo así las ilusiones o fantasías que él podría tener de nosotras. Nuestros intentos de seducción no suelen durar lo suficiente para surtir efecto.

No seducirás a nadie dependiendo sólo de tu cautivadora personalidad, o haciendo ocasionalmente algo noble o atractivo. La seducción es un proceso que ocurre en el tiempo: cuanto más tardes y más lento avances en él, más hondo llegarás en la mente del otro.

La seducción es un arte que requiere paciencia, concentración y pensamiento estratégico. Siempre debes estar un paso adelante del otro, encandilándolo  y descontrolándolo; esto se basa en ciertas leyes eternas de la psicología humana.

Hay 4 fases, cada tiene una meta particular: lograr que él piense en ti; tener acceso a sus emociones creando momentos de placer y confusión; llegar profundo actuando sobre su inconsciente y estimulando deseos reprimidos, y por último inducir la rendición física.

¡Comienza la cacería!

Punto 1.- Elige la víctima correcta.

Todo depende del objetivo de tu seducción. Estudia detalladamente a tu presa y elige sólo las que serán susceptibles a tus encantos. Las víctimas correctas son aquellas en las que puedes llenar un vacío, las que ven en ti algo exótico. A menudo están aisladas o son al menos un tanto infelices (a causa tal vez de recientes circunstancias adversas), o bien se les puede llevar con facilidad a ese punto, porque la persona totalmente satisfecha es casi imposible de seducir. La víctima perfecta posee alguna cualidad innata que te atrae y tus maniobras de seducción deberán ser naturales y dinámicas.

2.- Crea una falsa sensación de seguridad.

Acércate indirectamente. Si al principio eres demasiado directo, corres él riesgo de causar una resistencia que nunca cederá. La seducción ha de iniciarse indirectamente para que el objetivo se percate de ti en forma gradual. Ronda la periferia de la vida de tu blanco: aproxímate a través de un tercero, o finge cultivar una relación en cierto modo neutral, pasando poco a poco de amigo a amante.

Trama un encuentro “casual”, como si tu blanco y tú estuvieran destinados a conocerse; nada es más seductor que una sensación de destino. Haz que él objetivo se sienta seguro, y luego ataca.

3.- Emite señales contradictorias.

Una vez que la gente percibe tu presencia y que incluso se siente vagamente intrigada por ella, debes fomentar su interés antes de que lo dirija a otro. Lo obvio y llamativo puede atraer su atención al principio, pero esa atención suele ser efímera; a la larga, la ambigüedad es mucho más potente. La mayoría somos demasiado obvios; tú sé difícil de entender. Emite señales contradictorias: duras y suaves, espirituales y terrenales, astutas e inocentes. Una mezcla de cualidades sugiere profundidad, lo que fascina tanto como confunde. Un aura elusiva y enigmática hará que la gente quiera saber más, y esto la atraerá a tu círculo.

4.- Aparenta ser un objeto de deseo: Forma triángulos.

Pocos se sienten atraídos por una persona que otros evitan; la gente se congrega en torno a los que despiertan interés y queremos lo que otros quieren. Para atraer más provoca el ansia de poseerte, debes crear un aura de deseabilidad: de ser cortejada por muchos. Será para ellos cuestión de vanidad volverse el objeto preferido de tu atención, conquistarte sobre una multitud de admiradores. Crea la ilusión de popularidad rodeándote de personas del sexo opuesto: amigos, ex amantes, pretendientes. Forma triángulos que estimulen la rivalidad y aumenten tu valor. Hazte de una fama que te preceda: si muchos han sucumbido a tus encantos, debe haber una razón. Haz que la gente compita por tu atención, que te vea como alguien a quien todos persiguen. El aura de deseabilidad te envolverá.

(Leer el Diario de un seductor, de Soren Kierkegaard)

5.- Engendra una necesidad: Provoca ansiedad y descontento.

Una persona completamente satisfecha no puede ser seducida. Tienes que infundir tensión y disonancia en la mente de tus objetivos. Suscita en ellos sensaciones de descontento, disgusto con sus circunstancias y ellos mismos: su vida carece de aventura, se han apartado de sus ideales de juventud, se han vuelto aburridos. Las sensaciones de insuficiencia que crees te brindarán la oportunidad de insinuarte, de hacer que te vean como la solución a sus problemas. Angustia y ansiedad son los precursores apropiados del placer. Aprende a inventar la necesidad que tú puedes saciar.

6.- Domina el arte de la insinuación.

Hacer que tus objetivos se sientan insatisfechos y en necesidad de tu atención es esencial; pero si eres demasiado obvio, entreverán tu intención y se pondrán a la defensiva. Sin embargo, aún no se conoce defensa contra la insinuación, el arte de sembrar ideas en la mente de los demás soltando alusiones escurridizas que echen raíces días después, hasta hacerles parecer a ellos que son ideas propias. La insinuación es el medio supremo para influir en la gente. Crea un sub-lenguaje, con afirmaciones atrevidas seguidas por retractaciones y disculpas, comentarios ambiguos, charla banal combinada con miradas tentadoras; que entre en el inconsciente de tu blanco para transmitirle tu verdadera intención. Vuelve todo sugerente.

7.- Penetra su espíritu.

Casi todas las personas se encierran en su mundo, lo que las hace obstinadas y difíciles de convencer. El modo de sacarlas de su concha e iniciar tu seducción es penetrar su espíritu. Juega según sus reglas, gusta de lo que gustan, adáptate a su estado de ánimo. Halagarás así su arraigado narcisismo, y reducirás sus defensas. Hipnotizados por la imagen especular que les presentas, se abrirán, y serán vulnerables a tu sutil influencia. Pronto podrás cambiar la dinámica: una vez que hayas penetrado su espíritu, puedes hacer que ellos penetren el tuyo, cuando sea demasiado tarde para dar marcha atrás. Cede a cada antojo y capricho de tus blancos, para no darles motivo de reaccionar o resistirse.

8.- Crea tentación.

Haz caer al objetivo en tu seducción creando la tentación adecuada: un destello de los placeres por venir. Así como la serpiente tentó a Eva con la promesa del conocimiento prohibido, tú debes despertar en tus objetivos un deseo que no puedan controlar. Busca su debilidad, esa fantasía aún por conseguir, y da a entender que puedes alcanzarla. Podría ser riqueza, aventura, placeres prohibidos; la clave es que todo sea vago. Pon el premio ante sus ojos, aplazando la satisfacción, y que su mente haga el resto. El futuro parecerá lleno de posibilidades. Estimula una curiosidad más intensa que las dudas y ansiedades que la acompañan, y ellos te seguirán.

Hoy en día las barreras deben ser más psicológicas: tu corazón pertenece a otro; el objetivo en realidad no te interesa; un secreto te detiene; no es el momento; no eres digno de la otra persona; la otra persona no es digna de ti, etcétera. A la inversa, podrías elegir a alguien con una barrera implícita: pertenece a otro, no debe quererte. A la gente le excita perversamente lo que no puede o no debe tener

“La única manera de librarse de la tentación es rendirse a ella”. – Oscar Wilde.

En todos nosotros acecha un niño: un placer que se nos negó, un deseo reprimido. Toca esa fibra en otros, tiéntalos con el juguete adecuado (aventura, dinero, diversión) y abandonarán su normal sensatez adulta. Identifica su debilidad a partir de cualquier conducta infantil que revelen en la vida diaria: esa es la punta del iceberg.

¡No te pierdas el próximo capítulo con la Fase II del Proceso de la Seducción!

 

Por Raffaella Carrà



el arte de la seducciónSiguiendo con nuestros análisis de obras populares en lo referente al ligoteo y demás artes del amor; hoy le toca el turno al famoso “El Arte de la Seducción” de Robert Greene, primera entrega.

Se trata de un “manual” de seducción muy extenso, pero lo resumiré un poco en varias entregas. A priori, suena manipulador y hasta maquiavélico, pero cabe rescatar el acertado análisis de la psicología humana. Es divertido además… Como introducción les voy avisando entonces, que se trata de un material muy polémico. 

Según el autor los grandes seductores de la historia aprendieron a influir en primera instancia en la mente de sus “víctimas”, estimulando fantasías, logrando que un hombre o una mujer siempre quisiera más. Creando pautas de esperanza y desasosiego: esta es la esencia de la seducción.  Se trata de un poder psicológico más que físico.

El seductor sabe que la gente espera placer; ilusión y juego.

El arte de la seducción se divide entonces en dos partes. La primera, llamada “La personalidad seductora’, describe los nueve tipos de seductores, además del antiseductor. Estudiar estos tipos te permitirá darte cuenta de lo inherentemente seductor en tu personalidad, el factor básico de toda seducción. ¿Tú a cuál perteneces? 

Existen nueve tipos de seductores en el mundo. Cada uno de ellos posee un rasgo de carácter particular venido de muy dentro y que ejerce una influencia especial sobre los demás:

Las Sirenas, quienes por ejemplo, tienen energía sexual en abundancia y saben usarla.

Los Libertinos que adoran insaciablemente al sexo opuesto, y su deseo se hace contagioso.

Los amantes ideales poseen una sensibilidad estética que aplican al romance. Los dandys gustan de jugar con su imagen, creando así una constante tentación avasalladora y andrógina. Los cándidos son espontáneos y abiertos. Las coquetas son autosuficientes, y poseen una frescura esencial fascinante. Los “charming” o encantadores quieren y saben complacer: son criaturas sociales. Los carismáticos poseen una inusual seguridad en sí mismos. Las estrellas son etéreas y se envuelven en el misterio.

Finalmente, el último capítulo de esta sección, habla sobre el “antiseductor”, te hará darte cuenta del potencial contrario en ti: la fuerza de repulsión. 

El autor ha tipificado además, las 18 variantes de “víctimas” ideales para la seducción, cada una de las cuales carece de algo en la vida y acuna un vacío que tú puedes llenar..

Todas las personas que te rodean son posibles víctimas de seducción, pero antes debes saber con qué tipo de víctima tratas para ser más efectivo. Estas se clasifican según lo que creen que les falta en la vida: aventura, atención, romance, una experiencia osada, estimulación mental o física, etcétera. También podremos ver nosotros a cuál nos parecemos…

Una vez identifiques su tipo, tendrás los ingredientes necesarios para la seducción: serás quien les dé lo que les falta y no pueden obtener por sí mismas. Aprende a ver la realidad más allá de la apariencia; por ejemplo, una persona tímida podría anhelar ser estrella; una mojigata, ansiar una emoción transgresora. Nunca intentes seducir a alguien de tu mismo tipo.

Cuando nos enamoramos, por lo general es de alguien que parece llenar ese vacío. 

Un ejemplo interesante es “la soñadora o soñador desilusionada/o”: de niños, los individuos de este tipo probablemente pasaron mucho tiempo solos. Para entretenerse, inventaron una convincente vida de fantasía nutrida por libros, películas y otros elementos de la cultura popular. Pero al crecer, cada vez les es más difícil conciliar su vida de fantasía con la realidad, así que a menudo les decepciona lo que tienen. Eso es particularmente cierto en las relaciones. Estos individuos soñaron con personajes románticos, peligros y emociones, pero lo que tienen es un amante con flaquezas humanas, las pequeñas debilidades de la vida diaria. Al paso de los años, podrían forzarse a transigir, pues de lo contrario se quedarían solos; pero bajo la superficie están amargados y siguen ansiando algo grandioso y romántico.

Puedes reconocer a este tipo de víctima por los libros que lee y las películas que va a ver, la forma en que escucha cuando le cuentan aventuras reales que algunos logran vivir. En su ropa y mobiliario se dejará ver un gusto por el drama o romance exuberante. A menudo está atrapado en relaciones monótonas, y ciertos comentarios aquí y allá revelarán su desilusión y tensión interior.

Estas personas pueden ser víctimas excelentes y satisfactorias, porque por lo general tienen una enorme pasión y energía reprimidas. 

Otros tipos: 

La alteza, mimada y le gusta variedad

La nueva mojigata sexual

La estrella en decadencia

La principiante, se trata de jóvenes curiosos

El conquistador

La fetichista exótica

La reina del drama

El profesor

La bella

El niño viejo

El salvador, les atrae la gente con problemas

El disoluto

El idolatra

El sensualista

El líder solitario

El género flotante. Todos tenemos una combinación de masculinidad y feminidad en nuestro carácter. 

En cuanto a la segunda parte del libro: “El proceso de la seducción”, incluye las 24 maniobras y estrategias que te enseñarán a crear tu hechizo, vencer la resistencia de la gente, dar agilidad y fuerza a tu seducción e inducir rendición en tu objetivo.

Basado, como ya he mencionado, en casos reales y en grandes seductores de la historia: Cleopatra, Casanova, Valentino, Marilyn Monroe, etc.

¡No te pierdas los próximos posts ! Profundizaremos en “El Arte de la Seducción” de Robert Greene.

 

Por Raffaella Carrà

 



et cetera
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