Soltera a los 40 – Compartimos historias de singles











Hoy voy a profundizar un poco más en el tema de las características la Cabrona, según el concepto de la autora Sherry Argov

cabronasUn principio de atracción básico es que si ella tiene que escoger entre su propia dignidad o tener una relación sentimental a cualquier precio, la cabrona dará siempre prioridad a su dignidad.

La cabrona sigue siendo la misma persona durante una relación con un hombre, no cambia ni pierde a sus amistades. No deja su carrera ni sus pasatiempos, ni se olvida de tener tiempo para sí misma. Tampoco cede en todo y al contrario de la chica “buena” o “tapete”; no tolera demasiado las faltas de respeto.

También mantiene un poco la intriga en la relación y siente un respeto enorme por sí misma; está convencida de su propio valor, el que gobierna sus decisiones. Irónicamente, como no tiene miedo a perder a un hombre, él comienza a temer perderla. Y como no está visiblemente necesitada, él empieza a necesitarla y depender de ella. Funciona como un imán invertido; la persona que sea la menos dependiente en la relación automáticamente atraerá a la otra persona. 

Aquí van entonces las 10 características de la cabrona:

                      1. Mantener la independencia.

                     2. No perseguir al hombre.

                     3. Ser un poco misteriosa.

                     4. Dejarlo siempre queriendo más.

                     5. No permitir que él la vea pasando un mal rato.

                     6. Tener el control de su propio tiempo.

                     7. Mantener el sentido del humor.

                     8. Sentirse valiosa.

                     9. Sentir pasión por cosas no relacionadas con él.

                    10.Tratar a su cuerpo como a una máquina bien afinada.

En fin, podemos estar o no de acuerdo en todo; ¡pero encuentro estos consejos de bastante utilidad! ¿Qué opinan amigas?

Me encantaría recibir comentarios 🙂

¡Y Feliz Carnaval!!!

  

Por Raffaella Carrà



{05/08/2014}   ANGEL DEMONIO

Me tiraste 10 cardos, y una rosa.

Esa valió por todo lo demás.

Del odio al amor hay un puente corto, de maderas movedizas.

¡Cuanto daría yo por ser otra; cuanto daría por olvidarme de mí en tus brazos!

Brazos que acarician, brazos que ahorcan.

Me despido con un mordisco, y una espina en el lugar que antes te besé con ardor.

Mi amor; te odio hasta el éxtasis…

 

Por Sun



AnhelosDescubrió una mañana que sus deseos no se habían cumplido en absoluto. Veía el desierto frente a sus ojos, no el mar azul ni el cielo sin nubes que le prometieron.
Su corazón vacío le inspiraba solamente lástima.
Hubiera echado atrás años de sinsentido y desplantes, hubiera construido un rincón donde albergar el despecho y encarcelarlo lejos. Hubiera imaginado un futuro palacio de cristal cálido donde la decepción no encuentra nunca cabida.
El mundo es un mándala, lo sabe, no obstante la realidad de espejos agrandados podría ser más acorde a una felicidad inventada. ¿Dónde están ahora tus sueños y tus deseos?
Esos que te llevan a añorar el campo vecino, los abrazos robados, los besos espiados.
Sin anhelos no hay sufrimiento dijo un sabio.

 

                                            Por Virginia Wolf

 



SEDUCCIONSeguimos con la secuela de “El Arte de la Seducción” de Robert Greene.

Consulta el post “El Proceso de la Seducción, Parte I” si te encuentras perdida…

En resumen, la fase 2 de todo proceso de seducción se puede concluir en:

¡Descarríar, provocar placer y confusión para mantener el apego hacia tí!

 

Punto 9.- Mantenlos en suspenso: ¿Qué sigue?

En cuanto la gente cree saber qué puede esperar de ti, tu hechizo ha terminado. Más todavía: le has cedido poder. Genera una sorpresa calculada, la gente adora él misterio.

Estremece a la víctima con un cambio súbito de dirección.

Mientras se esfuerzan por entenderte, pensarán en ti todo el tiempo y querrán saber más.

Enamorarse implica expectación; la razón era simple: la sorpresa engendra un momento en que la gente baja sus defensas y nuevas emociones pueden irrumpir. Si la sorpresa es grata, el veneno de la seducción entra en las venas sin que se den cuenta.

10: Usa el diabólico poder de las palabras para sembrar confusión.

Con toques estéticos, pequeños y placenteros rituales despertarán sus sentidos y distraerán su mente. El truco para que atienda es decirle lo que quiere oír, llenarle los oídos con lo que le agrada. Ésta es la esencia del lenguaje de la seducción. Aviva las emociones de la gente con indirectas, halágala, alivia sus inseguridades, envuélvela con fantasías, dulces palabras y promesas, y no sólo te escuchará: perderá el deseo de resistírsete. Da vaguedad a tu lenguaje, para que los demás hallen en él lo que desean.

La forma más anti-seductora del lenguaje es la discusión. Hay una manera superior de hacer que la gente escuche y se convenza: el humor y un toque de ligereza.

11: Presta atención a los detalles.

Las nobles palabras de amor y los gestos imponentes pueden ser sospechosos: ¿por qué te empeñas tanto en complacer? En cambio los gestos sutiles, lo que haces sin pensar, suelen ser más fascinantes y reveladores. Aprende a distraer con miles de pequeños y gratos rituales: amables regalos, actos que den realce al tiempo y atención que les dedicas. Todos sus sentidos participan en los detalles que orquestas. Crea espectáculos que deslumbren, aprende a sugerir con detalles los sentimientos y el ánimo apropiados.

Provoca el deleite infantil que nos deparan los inmediatos encantos del mundo natural, delicias lejos de juicio y la racionalidad.

12: Poetiza tu presencia.

Tu mayor riesgo en esta fase es el mero indicio de rutina o familiaridad. Debes mantener algo de misterio, conservar cierta distancia para que, en tu ausencia, tus “víctimas” se obsesionen contigo.

Sé esquivo para que cuando estés lejos, ansíen verte de nuevo, y sólo te asociarán con ideas gratas. Ocupa la mente de ellos alternando una presencia incitante con una fría distancia, momentos eufóricos con ausencias calculadas.

Asóciate con imágenes y cosas poéticas para generarte un halo idealizado, y mantén siempre la duda que alimenta el interés.

13: Desarma con debilidad y vulnerabilidad estratégicas.

Podrían darse cuenta de que se están enamorando de ti, pero jamás han de sospechar cuánto se debe eso a tus manipulaciones. Una oportuna muestra de tu debilidad de lo emotivo que te has vuelto bajo su influencia, te ayudará a no dejar rastros.

La vulnerabilidad de una persona, lo que parece que es incapaz de controlar, suele ser lo más seductor en ella. Las personas que no muestran debilidades, por otro lado, a menudo causan envidia, temor y enojo: queremos sabotearlas, sólo para hacerlas caer.

No luches contra tus vulnerabilidades, ni trates de reprimirlas, sino ponlas en juego.

Aprende a transformarlas en poder. Este juego es sutil; si te deleitas en tu debilidad, si

exageras, se te juzgará ansioso de compasión o, peor aún, patético.

14: Mezcla deseo y realidad.

Para excitar y emocionar en alto grado, hazles sentir que en realidad cumplen alguna de las fantasías que has incitado en su imaginación.

La ilusión perfecta; al concederles sólo una parte de esa fantasía, harás que no cesen de volver más. Centra en ellos tu atención para que desaparezca el resto del mundo.

Para compensar las dificultades de la vida, la gente pasa mucho tiempo soñando, imaginando un futuro repleto de aventura, éxito y romance. Si puedes crear la ilusión de que, gracias a ti, él puede cumplir sus sueños, lo tendrás a tu merced. Es importante empezar despacio, ganando su confianza, y forjar gradualmente la fantasía acorde a sus anhelos. Apunta a los secretos deseos frustrados o reprimidos, para provocar emociones incontrolables y ofuscar su razón.

15: Aísla a la víctima. Ya no hay marcha atrás.

Hoy todos somos monarcas que protegemos el reino diminuto de nuestra vida,

agobiados por toda suerte de responsabilidades. La mayoría de las personas son ambivalentes: por un lado se sienten a gusto con sus hábitos y deberes, pero por el otro están aburridas, y listas para cualquier cosa que parezca exótica.

El aislamiento que practiques debe ser gradual, y disfrazado de placer: el placer de conocerte, dejando al mundo atrás.

¡No te pierdas el siguiente capítulo; la fase 3 del Proceso de Seducción: “El Precipicio”.

 

Por Raffaella Carrà

 



mascarasMuy señores míos… Queridísimos y amantísimos señores míos: Me dirijo a ustedes para preguntarles con fervoroso interés, si han amado alguna vez, sin vuestra máscara del zorro a una mujer; sin reservas; sin medida; sin defensa; sin espíritu de conquista, sin estrategia, sin comparación, sin pensar, sin catalogarla ni como amiga, ni enemiga, ni amante, ni esposa, ni fulana, ni nada más que como mujer…

Si alguna vez se dedicaron simplemente a cabalgar sobre las dunas de arena de las playas de su piel, en toda su extensión; a recorrerla toda, despaciosa y lentamente, para conocerla, gozarla y amarla… Simplemente amarla, como es imposible no amar a la mujer, cuando resurge encendida, como un ave fénix, envuelta en el fuego de las caricias de un hombre, cuando la llega a conocer de verdad y a amarla en el más amplio y profundo sentido del verbo en activo presente de amar… Dejenme…

Permítanme decirles, desde el más hondo deseo que obtengan las victorias más gloriosas en la toma de alguna de esas playas infinitas, sin necesidad que se pongan en guardia, que se requiere de gran valor, y hombría; pero que, para que un hombre pueda amar a una mujer realmente, es necesario despojarse de sus máscaras, antes de quitarle a ella la ropa; sólo así podrá contemplarla diáfana y clara, sin que quede ni un ángulo oculto a la mirada; respirarla y saborearla, hasta sentirla correr por su sangre, y conocerla íntegra y plenamente, como parte de su propio ser, y sintiéndose vulnerable e indefenso, dejarse ver y poseer por ella, hasta entender cuánto necesita ser acariciada, cada pensamiento, cada sueño, cada mirada, cada palabra, y cada contradicción; y recibir, a cambio, entonces en cada uno de sus besos, y cada caricia de sus manos, todo el poder y la magia necesaria para dar satisfacción a sus deseos todos, más íntimos y secretos, y el infinito placer de sentirse amado y dueño absoluto del pensamiento, el cuerpo y el alma de una mujer, sin dudas ni miedos a que nadie más pueda arrebatártela, ni poseerla como tú, jamás …

¿Habéis amado así, sin la máscara del zorro, alguna vez a una mujer? Entonces no conocéis el placer de ser amados, como una mujer es capaz de amar cuando descubre al hombre, que la mira con deseo, detrás de un antifaz de héroe invencible en la guerra, la conquista y el amor…. Una guerrera de la Luz, sabe bien cuándo el invasor se entrega a sitiarla con el honorable propósito de edificar en ella su hogar, y extiende y abre sus brazos, como un puente levadizo que bajara desde el cielo, para recibirle con todos los honores, y concederle el descanso y la gloria, tras el difícil triunfo que supone para un hombre, rendirse al amor, y, simplemente… Amarla… Se despide de ustedes, esta ave fénix, que les aguarda entre sus cenizas, con el vivo deseo de poder resurgir un día, envuelta en las llamas calientes de sus amantes caricias de zorros enamorados

Bryan Adams – Have You Ever Really Loved A Woman?

 

Por Jugue, Comentario del Post “Tipos de Seductores

 



el arte de la seducciónSiguiendo con nuestros análisis de obras populares en lo referente al ligoteo y demás artes del amor; hoy le toca el turno al famoso “El Arte de la Seducción” de Robert Greene, primera entrega.

Se trata de un “manual” de seducción muy extenso, pero lo resumiré un poco en varias entregas. A priori, suena manipulador y hasta maquiavélico, pero cabe rescatar el acertado análisis de la psicología humana. Es divertido además… Como introducción les voy avisando entonces, que se trata de un material muy polémico. 

Según el autor los grandes seductores de la historia aprendieron a influir en primera instancia en la mente de sus “víctimas”, estimulando fantasías, logrando que un hombre o una mujer siempre quisiera más. Creando pautas de esperanza y desasosiego: esta es la esencia de la seducción.  Se trata de un poder psicológico más que físico.

El seductor sabe que la gente espera placer; ilusión y juego.

El arte de la seducción se divide entonces en dos partes. La primera, llamada “La personalidad seductora’, describe los nueve tipos de seductores, además del antiseductor. Estudiar estos tipos te permitirá darte cuenta de lo inherentemente seductor en tu personalidad, el factor básico de toda seducción. ¿Tú a cuál perteneces? 

Existen nueve tipos de seductores en el mundo. Cada uno de ellos posee un rasgo de carácter particular venido de muy dentro y que ejerce una influencia especial sobre los demás:

Las Sirenas, quienes por ejemplo, tienen energía sexual en abundancia y saben usarla.

Los Libertinos que adoran insaciablemente al sexo opuesto, y su deseo se hace contagioso.

Los amantes ideales poseen una sensibilidad estética que aplican al romance. Los dandys gustan de jugar con su imagen, creando así una constante tentación avasalladora y andrógina. Los cándidos son espontáneos y abiertos. Las coquetas son autosuficientes, y poseen una frescura esencial fascinante. Los “charming” o encantadores quieren y saben complacer: son criaturas sociales. Los carismáticos poseen una inusual seguridad en sí mismos. Las estrellas son etéreas y se envuelven en el misterio.

Finalmente, el último capítulo de esta sección, habla sobre el “antiseductor”, te hará darte cuenta del potencial contrario en ti: la fuerza de repulsión. 

El autor ha tipificado además, las 18 variantes de “víctimas” ideales para la seducción, cada una de las cuales carece de algo en la vida y acuna un vacío que tú puedes llenar..

Todas las personas que te rodean son posibles víctimas de seducción, pero antes debes saber con qué tipo de víctima tratas para ser más efectivo. Estas se clasifican según lo que creen que les falta en la vida: aventura, atención, romance, una experiencia osada, estimulación mental o física, etcétera. También podremos ver nosotros a cuál nos parecemos…

Una vez identifiques su tipo, tendrás los ingredientes necesarios para la seducción: serás quien les dé lo que les falta y no pueden obtener por sí mismas. Aprende a ver la realidad más allá de la apariencia; por ejemplo, una persona tímida podría anhelar ser estrella; una mojigata, ansiar una emoción transgresora. Nunca intentes seducir a alguien de tu mismo tipo.

Cuando nos enamoramos, por lo general es de alguien que parece llenar ese vacío. 

Un ejemplo interesante es “la soñadora o soñador desilusionada/o”: de niños, los individuos de este tipo probablemente pasaron mucho tiempo solos. Para entretenerse, inventaron una convincente vida de fantasía nutrida por libros, películas y otros elementos de la cultura popular. Pero al crecer, cada vez les es más difícil conciliar su vida de fantasía con la realidad, así que a menudo les decepciona lo que tienen. Eso es particularmente cierto en las relaciones. Estos individuos soñaron con personajes románticos, peligros y emociones, pero lo que tienen es un amante con flaquezas humanas, las pequeñas debilidades de la vida diaria. Al paso de los años, podrían forzarse a transigir, pues de lo contrario se quedarían solos; pero bajo la superficie están amargados y siguen ansiando algo grandioso y romántico.

Puedes reconocer a este tipo de víctima por los libros que lee y las películas que va a ver, la forma en que escucha cuando le cuentan aventuras reales que algunos logran vivir. En su ropa y mobiliario se dejará ver un gusto por el drama o romance exuberante. A menudo está atrapado en relaciones monótonas, y ciertos comentarios aquí y allá revelarán su desilusión y tensión interior.

Estas personas pueden ser víctimas excelentes y satisfactorias, porque por lo general tienen una enorme pasión y energía reprimidas. 

Otros tipos: 

La alteza, mimada y le gusta variedad

La nueva mojigata sexual

La estrella en decadencia

La principiante, se trata de jóvenes curiosos

El conquistador

La fetichista exótica

La reina del drama

El profesor

La bella

El niño viejo

El salvador, les atrae la gente con problemas

El disoluto

El idolatra

El sensualista

El líder solitario

El género flotante. Todos tenemos una combinación de masculinidad y feminidad en nuestro carácter. 

En cuanto a la segunda parte del libro: “El proceso de la seducción”, incluye las 24 maniobras y estrategias que te enseñarán a crear tu hechizo, vencer la resistencia de la gente, dar agilidad y fuerza a tu seducción e inducir rendición en tu objetivo.

Basado, como ya he mencionado, en casos reales y en grandes seductores de la historia: Cleopatra, Casanova, Valentino, Marilyn Monroe, etc.

¡No te pierdas los próximos posts ! Profundizaremos en “El Arte de la Seducción” de Robert Greene.

 

Por Raffaella Carrà

 



{01/03/2013}   Sola sí, Desesperada no

payasosCuando llegué a esta ciudad soleada, a veces gris y plomiza, me prometieron que encontraría al gran amor de mi vida.

En un bar de noche, en un café, en una fiesta, en un grupo de amigos, en una cena, en un concierto,    en un curso de cocina, en un taller de cerámica, en un meet up, en una esquina, en el ascensor, en la puerta de enfrente…

Pero solo encontré Payasos. Payasos de mil colores y formas. Payasos tristes, otros deprimidos, o vulgares, traumados, enfermos, miedosos, pelotudos. Merluzos con ojos grises.

Pronto aprendí a reírme de ellos; ¿para eso están no?, en vez de a sufrir por ellos. Y de pronto todo se aclaró.

Los Payasos no pueden ser tomados en serio, y cuando llega Alguien sin disfraz chillón ni nariz roja se nota.

A ese Alguien dedico entonces mi atención. Existe, será.

 

Por Virginia Woolf



cougar¿Cómo puedo explicar el subidón? La inyección de energía y frescura que recibes de la mano (y algo más) de un hermoso jovencito; sano, lleno de vida, sin mochilas pesadas a sus espaldas. ¡Ahora entiendo a las autoridades en el tema como Madonna o Demi Moore! Sin duda chicas, se trata del mejor tratamiento de belleza del mundo, y el más gratificante.

No se si todos son así, pero por lo que me han comentado las “buenas” lenguas parece que sí; este chico de 25 (bueno, en realidad tenía 24 recién cumplidos, puse 25 para generalizar) que me toco en suerte y agradezco enormemente al universo por este regalo; era tierno y cariñoso, sin miedos… Fuerte y galante. ¿Cómo explicar la sensación de esplendor? Amigas, rejuvenecí 10 años esa noche!!!

Sin remordimientos, sin expectativas de relación, los 2 solos con nuestro momento lleno de vida.

¿Alguna quiere compartir su experiencia en el tema como Cougar??? Es curiosa la definición de Cougar del inglés, significa algo así como “puma” a la caza de carne fresca, ejemm.

Venga animaros 🙂

 

Por Raffaella Carrà



preguntas a los hombresExisten 5 preguntas que toda mujer debería hacer a un hombre antes de involucrarse emocionalmente con él.Antes de comprometerte con un hombre, has de tener claro ciertos aspectos de él que te dirán si es un hombre que merece la pena. Para saberlo, hay cinco preguntas claves que deberían hacerse nada más comenzar la relación y a más tardar durante los tres primeros meses. 

  1. ¿Cuáles son tus metas a corto plazo? Ojo, no basta sólo con tenerlas, sino que debe estar haciendo algo para conseguirlas. Por ejemplo, si dice que su sueño es ser productor pero no hace nada que tenga que ver con producción, ni trabaja en una película, escribiendo o leyendo guiones, ni hace conexiones con gente del medio que pudiera abrirle alguna puerta, ni ha tenido empleo en los últimos cuatro meses, entonces, este hombre no tiene un plan. Y si no tiene un plan, no conseguirá sus metas. Por otro lado, si tiene la idea de que todo le caerá del cielo, más vale darse cuenta y buscar al que está dispuesto a ponerse un traje de astronauta para ir a atrapar sus sueños a la estratosfera. 
  1. ¿Cuáles son tus planes a largo plazo? Cualquier hombre que haya tenido una visión de dónde quiere estar dentro de 10 años, ha considerado seriamente lo que le hace falta para estar ahí. Significa que es previsor y que está construyendo los escalones para alcanzar su futuro. Si dice algo así como “sólo hago lo necesarios para vivir día a día”, hay que salir corriendo porque si no tiene un plan para llegar a alguna parte, tú tampoco irás a ninguna parte con él. 
  1. ¿Qué opinas sobre las relaciones? Se trata de medir cómo se siente el hombre con relación a una amplia gama de relaciones: sus padres, sus hijos… averigua qué piensa sobre la idea de tener hijos. Si tú ya los tienes y él no quiere tener más, no va a cambiar de idea. Luego, pregúntale sobre la relación con su madre. Es la primera relación que establece un hombre, y si es buena, sabrá cómo tratarte como mujer. Si escuchas algo como “uy, mi madre y yo… no nos llevamos para nada”, borra su número, sus mensajes de texto y ve al siguiente. Después pregúntale como se lleva con su padre. Si la relación es buena, tendrá unos valores sólidos que podrá compartir.  
  1. ¿Qué piensas de mi? Se trata de que sea lo más específico posible. Si te dice que eres increíble, decidida, trabajadora y super inteligente, pregúntale por qué piensa todo eso. Si es capaz de ser específico y referirse a detalles o situaciones concretas, entonces es que ha estado observando y sumando para comprometerse contigo en una relación. 
  1. ¿Qué sientes por mi? Pensar y sentir son cosas diferentes. Si un hombre no es capaz de decirte lo que siente por ti después de un mes, es que no siente nada. Si le preguntas y te dice, “ya te he dicho, creo que eres…” corta por lo sano y pregúntale qué siente y no qué piensa. Hay que darle tiempo porque bucear en las emociones es más difícil para un hombre, pero la respuesta que esperas, es del tipo: “ cuando no te veo, te echo de menos y me pregunto cómo estás; siempre he buscado a alguien como tú…” la respuesta en cualquier caso, te tiene que hacer sentir estupendamente. 

Ánimo y a preguntar!

Este artículo es un resumen del capítulo 8 de: Actúa como una dama pero piensa como un hombre” de Steve Harvey

 

Por Arquetipa



{09/12/2012}   Abrazos Partidos

abrazos partidosCarmen lo abrazó con ternura en el andén. Él iría a ver al fotógrafo, ella a la última prueba del vestido, pero tenían que ir en dirección opuesta. Se besaron rápido en los labios. ¡Quedaban tantas cosas por hacer aún! Ilusionada, subió las escaleras de la estación mientras él se apeaba al tren de cercanías. Carmen se puso los cascos, no oyó nada.
Era una mañana de marzo del 2004 en Madrid.

Por Virginia Woolf



et cetera
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