Soltera a los 40 – Compartimos historias de singles











{21/06/2015}   Matapasiones


He preparado un recopilatorio de frases y acciones matapasiones; es decir, aquellas cosas que son como baldes de agua fría en los primeros encuentros, dentro y fuera de la cama. Cualquier semejanza con hechos y personas reales no es mera coincidencia:

 En la primera cita:

–          estás en un bar o café, habéis tomado un cortado o un agua y llega la cuenta. Él propone pagar a medias, o lo que es peor, te pide que lo invites tú porque no lleva efectivo. Arrr

–          ¡de aspecto no está nada mal!; piensas con satisfacción agradecida por haber aceptado la cita a ciegas que tu amiga Pepa te coordinó. De pronto sonríe y tiene los dientes torcidos              y marrones. Auggh.

–          se pasa toda la velada hablándote de su ex; ¡y encima te muestra la foto de ella que lleva en la billetera! Noo.

–          se pasa toda la velada hablándote de sus 3 hijos pequeños; ¡que traviesos que son!

–          se pasa toda la velada hablándote de sus 3 hijos adolescentes; ¡están en una edad tan complicada!

–          en el otro extremo; nunca tuvo novia ni una relación estable. Danger!

–          le hacen mobbing en el trabajo, porque él nunca ha sido valorado como se merece, todos sus logros se los apropian otros, lo ningunean, le pagan mal, ni siquiera… bla, bla, bla.

–          el típico mono-temático; por ejemplo que es un apasionado del deporte y las actividades de riesgo; no tiene otro tema de conversación.

–          “eres simpática; pero no te vendría mal hacer deporte para mejorar tu aspecto”, plop.

–          no para de hablarte de su mejor amigo, con ojillos de carnero degollado; ¿habrá por ahí algo oculto que asumir?

–          eres la mujer de su vida, ya solo con verte…

–          todas las mujeres son malas.

–          su terapia con el psicólogo

–          la vida es una mierda

–          se emborracha

–          su hipoteca

–          la crisis.

En la cama:

–          calzoncillos de post-guerra; rotos o agujereados

–          calzoncillos grisáceos; ¿aquello que veo por ahí es una mancha?

–          al desvestirse se rasca las pelotas; ¡no podés!

–          se acuesta de espaldas con los brazos atrás de la nuca, esperando que tú lo hagas todo; ¡trabajá un poquito!

–          su habitación es un nido de ratas.

–          su habitación está llena de fotos de su ex.

–          “cariño, no hagamos mucho ruido que la habitación de mamá está al lado”.

–       y esta es la estrella (aunque no ocurrió en una primera cita): el galán se equivoca y en vez de vaselina te pone allá       abajo, una vaselina con anestésico que le dio por error la farmacéutica. Llegado un punto te preguntas preocupada: ¿tendré un grado de insensibilidad tal que no siento ni su lengua? Pero todo se aclara cuando él levanta su carita de asombro para informarte que se le ha dormido la lengua. Noooooooo.

Por Raffaella Carrà



diablaUna auténtica pena, que cuando el sabio señala la luna, haya tanta gente tan tonta, que sólo vean el dedo… 

El pecado tuvo su origen con Lucifer, el “Lucero, hijo de la mañana”, el más hermoso y poderoso de los ángeles. Que no contento con ser todo esto, él deseó ser semejante al Dios altísimo, y esa fue su caída y el inicio del pecado (Isaías 14:12-15). 

El cuerpo de una mujer no es propiedad de nadie, ni objeto de mercado, ni instrumento del diablo. Y que una mujer emocional, mental y físicamente sanas, disfrute de un apetito sexual sano, y se ocupe de su satisfacción sanamente, no sólo no es pecado, sino fuente de salud para sí misma y para cualquier hombre que pueda ver la luna, atendiendo sus señales, y encontrarla tan hermosa, como para desear… tocarla con sus manos. 

Pecadores son aquellos hombres ignorantes, que creyéndose Dioses, se atrevieron a juzgar algo tan hermoso como la entrega gratuita y amorosa del propio cuerpo de cada mujer, al placer de las caricias, como un acto sucio y pecaminoso, por el que es necesario pagar, bien con la lapidación y el infierno, en su sentido más estricto, ó en el figurado cuando llaman ramera a la mujer que vive y comparte el gozo de su sexualidad libre y responsablemente con las personas que despiertan su sano apetito de amar. 

Ramera no es la mujer que se acuesta con quien ella elige sólo por placer, sino aquella que cobra a cambio, de unas caricias, que todo ser humano, no sólo merece, sino que además tiene la necesidad y el derecho a recibir gratuitamente. Y si los hombres hubiesen podido ver, apreciar y agradecer en esa entrega de su cuerpo libre y generosa a las caricia y el placer de los hombres, sin esperar retribución económica, ni compromiso de ningún tipo, el amor que entraña, en lugar de ver sólo a una mujer fácil, e insultar y llamar fulana a la que se conduce exclusivamente por los sinceros dictados de su corazón y el sano apetito su cuerpo… Hoy día nadie tendría que pagar para obtener sexo, ni existiría la prostitución, y quién sabe si la violencia de género tampoco se hubiera instaurado así… 

Pero mucho me temo, que no sé cuánto tiempo más, cuántas vidas más, y cuánto más seguiremos pagando, el alto precio que estamos pagando, por tanta gente que protestan por el número creciente de dedos levantados que está viendo a su alrededor, y que sigue siendo tan tonta, ¡¡que no puedan ver la luna!!

Azucar Moreno…Quiero Pecar En Ti

 

Isa

Este post es un comentario y secuela de Sexo la Primera Noche

 

Por Juguetona



et cetera
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